El uso de dispositivos de realidad aumentada para incentivar en niños y jóvenes el interés por la lectura, es una forma interesante de atraer al público hacia las bibliotecas públicas de Portoviejo.

Con el auge de internet y la posibilidad de realizar consultas desde cualquier dispositivo conectado a la red, las bibliotecas han disminuido la demanda de servicios.

La tecnología avanza y, en tiempos en que la atención se dispersa con facilidad, es crucial que las instituciones culturales se adapten a las nuevas tendencias para garantizar su accesibilidad y relevancia.

La realidad aumentada no solo hace que la lectura sea más emocionante, sino que también abre las puertas a una comprensión más profunda y a la participación activa; promueve la inclusión digital e incorpora nuevas audiencias a estos lugares.

“La realidad aumentada abre las puertas a una comprensión más profunda”.

Esta saludable iniciativa bien puede ser adoptada por unidades educativas, museos y centros de formación para familiarizar a las personas con la tecnología y, al mismo tiempo, proporcionarles experiencias de inmersión en el mundo virtual.

Desde luego, no se trata de reemplazar la sensación de hojear un libro físico o de ejercitar la lectura.

Se trata de complementar, pues la coexistencia de la tecnología y la tradición fortalecerá la posición de las bibliotecas como centros culturales dinámicos y relevantes.

Editorial de El Diario publicado el sábado 3 de febrero del 2024 en nuestra edición impresa.