El país debería avanzar paulatinamente hacia una eliminación de barreras de entrada que mantienen un sinnúmero de servicios y prestaciones en poder del Estado, sin mayores opciones de inversión ni desarrollo por la estatización.

Es necesario que haya una revisión de los llamados sectores estratégicos, cuyo control es exclusivo del Estado, estatización, y que, según la norma, deben orientarse al pleno desarrollo de los derechos y el interés social.

Sin embargo del enunciado jurídico, el pésimo rol administrativo del Estado se evidencia también en estas áreas.

Por ejemplo, el monopolizado abastecimiento eléctrico enfrenta problemas por la falta de inversión oportuna que llevó a tomar decisiones de última hora para solucionar la insuficiente generación energética.

El resultado: ingentes pérdidas en compra de energía y por la suspensión de actividades productivas debido a los apagones.

“Urge una revisión de los denominados sectores estratégicos”.

Otro caso: la telefónica estatal sufre pérdidas mientras las operadoras privadas, concesionarias de franjas del espectro radioeléctrico, tienen utilidades.

La causa: la mala administración de la empresa del Estado.

Dos botones de muestra son suficientes para mostrar que la clasificación de determinados servicios en los sectores estratégicos lo que hace es cerrar las posibilidad de inversión para mejorar.

Por eso, una paulatina desestatización es necesaria.

Editorial de El Diario publicado este viernes 1 de diciembre del 2023 en nuestra edición impresa.