La construcción de la calle VT1 (vía transversal 1), que atraviesa los predios que fueron del exaeropuerto Reales Tamarindos y une las avenidas Manabí y Reales Tamarindos, da malas señales porque ha recibido una segunda ampliación de plazos.

Se trata de una obra en el exaeropuerto que se contrató a inicios de este año en Portoviejo, con un plazo de ejecución de 120 días, pero que tuvo una primera ampliación de plazo para septiembre y ahora una segunda para marzo del próximo año.

Es decir, lo que estaba previsto para cuatro meses tardará más de un año, si es que se cumplen los nuevos tiempos.

En la obra pública, en muchas veces, no se dan los resultados esperados y, con la complacencia de contratantes y fiscalizadores, se desfavorece a los intereses de la comunidad.

“Se deben analizar los motivos por los que la VT1 no se ha terminado a tiempo”.

Basta mirar una serie de obras, como el Palacio de Justicia, el Palacio Municipal de Portoviejo y otras que se mantienen inconclusas a pesar del nivel de avance que muestran.

Se deben analizar los motivos por los que la VT1 del exaeropuerto no se ha terminado a tiempo. Podrían ser fallas en los estudios, en el contratista, en el proceso de construcción o en los pagos.

El resultado es lo que importa: por ahora, hay una calle u obra atrasada que terminará costando más de lo presupuestado.

El administrador de la obra debería tomar medidas a tiempo.

Si los trabajos no se concluyen, es recomendable que se ejecuten las garantías y la obra se asigne a otro contratista, no esperar a marzo cuando cualquier medida o cambio puede ser complejo.

Editorial de El Diario publicado este jueves 26 de octubre del 2023 en nuestra edición impresa.