El número de personas con Alzheimer en todo el mundo aumentará de 55 millones en 2019 a 139 millones en el año 2050.

Esto según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

También se espera que los costos asociados al Alzheimer, se duplicarán, pasando de 1,3 mil millones de dólares anuales en 2019 a 2,8 mil millones de dólares en 2030.

Como parte de los estudios realizados a esta enfermedad, científicos de Países Bajos hicieron un hallazgo clave.

Descubrieron cinco variantes biológicas de la enfermedad de Alzheimer.

Los resultados indican que las personas que son afectadas por ellas pueden requerir un tratamiento diferente.

Al existir diferentes variantes, los fármacos evaluados hasta ahora pueden parecer, erróneamente, ineficaces o sólo mínimamente eficaces.

A esta conclusión llegó el grupo de la investigadora Betty Tijms y sus colegas del Alzheimer Center de Ámsterdam, el UMC de Ámsterdam y la Universidad de Maastricht.

En las personas con Alzheimer, las proteínas amiloide y tau se aglutinan en el cerebro.

La primera variante se caracteriza por una mayor producción de amiloide.

En un segundo tipo, la barrera hematoencefálica está alterada y hay una menor producción de amiloide y un menor crecimiento de las células nerviosas.

Además, las variantes difieren en el grado de síntesis de proteínas, el funcionamiento del sistema inmunitario y el funcionamiento del órgano que produce el líquido cefalorraquídeo.

Los pacientes con distintas variantes de Alzheimer también mostraron diferencias en otros aspectos de la enfermedad.

Por ejemplo, los investigadores observaron una evolución más rápida de la enfermedad en determinados subgrupos.

La asociación Enfermedad de Alzheimer Internacional enfatizó que, por el momento, a falta de una cura o de un tratamiento accesible en todo el mundo, la reducción de riesgos sigue siendo la forma más factible y eficaz para combatir la demencia.

Un consejo es seguir una alimentación lo más sana posible: se debería diversificar los grupos de alimentos que consume y evitar los productos ultraprocesados.

Se debería practicar ejercicio físico: caminar, andar en bicicleta, realizar tai chi, y bailar.

Todo cuenta. También es importante seguir aprendiendo: “Desafíe a su cerebro aprendiendo un nuevo idioma, haciendo crucigramas, cantando”, recomendaron.

Además, se debería prestar atención a su salud cardiovascular y a cualquier otra enfermedad crónica.
Se debería prestar atención a su mantenimiento físico general.

Comprobar la salud de sus dientes, evitar lesiones en la cabeza, asegurarse de dormir lo suficiente, y evitar el consumo de productos de tabaco y alcohol.