El Municipio de Portoviejo debe elaborar un plan respecto de la otorgación de permisos para construir los balcones en el malecón de Crucita, pues se trata de un área pública de interés turístico.

En un plan debe analizar todo lo que involucra esta medida en Crucita, pues de alguna forma afectará al uso del espacio público en una parroquia constituida como el principal atractivo del cantón.

Si bien es cierto, la iniciativa de los empresarios privados de crear espacios para ofrecer un mejor servicio a los visitantes y mejorar el aspecto de una parte del malecón es destacable, se tiene que hacer sobre la base de un plan que establezca las reglas de juego.

“Sin planificación, podría abrirse una puerta al caos y al desorden”.

Un plan que concilie lo comercial con la planificación urbana y la utilización espacio público, que delimite atribuciones; de lo contrario, podría abrirse una puerta al caos y el desorden, con un efecto contrario al que se espera.

Por otra parte, es necesario que haya una mejora en los servicios públicos de la parroquia, indispensable para fomentar la llegada de los turistas y contribuir al desarrollo de Crucita.

Hay varias obras anunciadas en Crucita desde el Ministerio de Obras Públicas y desde el mismo municipio. Eso también debe tomarse en cuenta cuando se planifiquen obras en el Malecón, pues saber las proyecciones es clave para luego no estar pagando indeminizaciones.

Editorial de El Diario publicado este viernes 8 de diciembre del 2023 en nuestra edición impresa.