El 2023 fue el año con el mayor número de desastres naturales multimillonarias de la historia, que provocaron destrozos por 380.000 millones de dólares, un 22% más que la media del siglo XXI, al tiempo que fallecieron 95.000 personas, máximos desde 2010, según ha revelado este jueves el informe climático de la consultora y corredora de seguros Aon.

El informe recoge que las 398 catástrofes naturales ocurridas en todo el mundo causaron este volumen de pérdidas, impulsadas por terremotos y las tormentas convectivas severas (SCS, por sus siglas en inglés) en Estados Unidos y Europa.

No obstante, las pérdidas aseguradas fueron un 31% superiores a la media del siglo actual, superando los 100.000 millones de dólares por cuarto año consecutivo. Dado que los seguros solo cubrieron 118.000 millones de dólares, es decir, el 31% de las pérdidas totales, la “brecha de protección” se situó en el 69%, once puntos más que en 2022.

El número de siniestros naturales de grandes pérdidas alcanzó niveles récord en 2023, con 66 siniestros de pérdidas económicas por valor de 1.000 millones de dólares y 37 siniestros de pérdidas aseguradas por valor de otros 1.000 millones de dólares.

De estos, los terremotos causaron la mayor parte de las pérdidas económicas, mientras que las tormentas convectivas severas fueron las más costosas para las aseguradoras. Nueva Zelanda, Italia, Grecia, Eslovenia y Croacia registraron los siniestros meteorológicos más costosos de la historia.

EL AÑO MÁS CALUROSO JAMÁS REGISTRADO

El documento también destaca que 95.000 personas perdieron la vida en todo el mundo en 2023, la cifra más alta desde 2010, debido, sobre todo, a terremotos y olas de calor. En cuanto al clima, 2023 fue el año más caluroso jamás registrado, con “anomalías de temperatura sin precedentes” y máximos históricos observados en 24 países y territorios.

Aon ha detallado que los cinco principales desastres en 2023 fueron los terremotos de Turquía y Siria, las inundaciones en China, el huracán ‘Otis’ en México, así como las sequías en la región de La Plata o en Estados Unidos.

“En medio de la creciente volatilidad y complejidad, existe una oportunidad importante para que las organizaciones se vuelvan más resilientes a los riesgos climáticos y catastróficos destacados en nuestro informe”, ha afirmado el consejero delegado de Aon, Greg Case.

Por su parte, el director general de capital riesgo y de reaseguros de Aon, Andy Marcell, ha puesto de manifiesto la necesidad de los “diagnósticos prospectivos” por parte de aseguradoras y sectores más afectados, como la construcción, la agricultura o el sector inmobiliario, para “analizar las tendencias climáticas y mitigar el riesgo” y “proteger a sus propios trabajadores”.

SITUACIÓN EN ESPAÑA

La seguía registrada durante el año pasado en España generó unas pérdidas económicas de 5.550 millones de dólares. Además, en el documento, también se recogen los impactos económicos negativos de otros fenómenos naturales, como las inundaciones en España y Portugal de enero de 2023 o unas tormentas en España y Francia en julio.

La borrasca ‘Juliette’, en febrero de 2023, supuso unas pérdidas económicas en España de 10 millones de euros, mientras que los incendios en marzo y abril del año pasado tuvieron un impacto de 160 millones de euros. Asimismo, una serie de tormentas entre abril y junio provocaron pérdidas por valor de 185 millones de euros.

Aon estima que los incendios registrados durante el mes de agosto costaron 160 millones de euros, mientras que las inundaciones de septiembre tuvieron un efecto negativo de 370 millones de euros. La borrasca ‘Bernard’ (octubre) tuvo un impacto de 20 millones, mientras que ‘Domingos’ (noviembre) dejó pérdidas de 275 millones en España y Francia.

De esta forma, las catástrofes naturales tuvieron un impacto negativo para España de 6.455 millones de euros, a lo que hay que sumar otros 375 millones de euros de impactos compartidos con otros países.