Juan García ayer se enojó cuando la vendedora le dijo que cada toronja costaba 30 centavos. Se regresó y no compró.

La escena sucedió en Plaza Central. Dijo que le causó sorpresa que muchos productos que antes de fin de año se compraban a cierto precio, ahora se los encuentra más caros.

En ese grupo de los “caros” están las naranjas, melones, sandías y piñas, que por ser propios de la Costa a muchos les causa sorpresa y hasta enojo el precio.

Maritza Román, vendedora, dijo que esto es normal en los dos primeros meses del año, debido a que en verano pocos cultivan y eso ha disparado los precios de lo poco que hay; así, en el caso de la sandía de tamaño mediano, que antes costaba 1,50 dólares, ahora vale $ 2; el melón pequeño pasó de 50 centavos a un dólar, lo mismo que la piña.

Mientras que en el caso de naranjas, mencionó que no es temporada de producción y la poca que se consigue en las tabladas de San Plácido se vende a 20 centavos por fruta, lo cual causa el enfado de quienes estaban acostumbrados a cancelar cinco centavos.

El pescado picudo también registra un incremento de $2.

Román pidió la comprensión de los usuarios ya que, dijo, no es culpa de ellos lo que está sucediendo, y destacó que no todo ha subido.

Puso como ejemplo el pimiento, que pasó de $ 20 el saco a $ 10, por lo que dan 10 unidades por un dólar, antes daban 5.

En el caso de los productos de la Sierra, algunos han bajado de precio, particularmente la fresa, el durazno y la zanahoria.

Jhonny Pilligua narró que las fresas que antes costaba $ 20 el tacho, ahora se las vende en $ 15; entonces, lo que hacen es dar más cantidad a quienes compran fun ditas de un dólar en adelante, contó.

La zanahoria pasó de $ 9 a $ 5 el saco, por lo que la libra se vende en 25 centavos. El durazno está a 20 centavos.

Los comerciantes mencionaron que en el mercado rige la libre oferta y demanda, “cuando las cosas están baratas vendemos así, pero cuando suben también debemos subir”, dijeron.

José Barberán, quien llegó a comprar, comentó que el incremento de precios puede parecer de solo centavos, “pero si vamos sumando cada producto, ya tendremos que son varios dólares”, indicó.

Frank García, ingeniero agrónomo, señaló que en verano muchos productores no sembraron desanimados por el aumento de los precios de los insumos agrícolas.

Dijo que eso incidió en la menor producción agrícola que ahora se vive, y por ende el incremento en el precio de algunos productos.