Suficiente han sufrido los damnificados del Caso Terremoto del 16 de abril del 2016 como para que en la Asamblea Nacional se dé un juego político sobre la autorización para el juicio al exvicepresidente Jorge Glas por el uso de los fondos para la reconstrucción.

Ha sido suficiente ver cómo se llevaron parte del dinero del Caso Terremoto, que debían invertir en reconstruir la provincia y reactivar la producción, y cómo la impunidad parece avanzar hacia el olvido.

Manabí y las heridas de tan doloroso suceso que enlutó al país no deben usarse en este juego político.

Es inconcebible que algunos legisladores manabitas hayan votado en contra del juicio al exvicepresidente y que otros se hayan ausentado para no pronunciarse.

Tiene que definirse si lo resuelto en la Asamblea Nacional tiene peso, pues se trata de un juego político que deja mal ubicada a la provincia.

“Se trata de un juego político que deja mal ubicada a la provincia”.

Los manabitas deben rechazar este hecho, estar vigilantes y, de ser el caso, levantarse.

Si el prefecto, por su afinidad política con Glas, no puede convocar a los ciudadanos para reclamar por Manabí, deberían ser los alcaldes y los frentes cívicos quienes lo hagan.

El juicio contra los involucrados debe continuar, conforme expresó la Fiscalía después de la votación. Es necesario que, al final, se conozca la verdad sobre los fondos de la reconstrucción.

Editorial de El Diario publicado este miércoles 27 de diciembre del 2023 en nuestra edición impresa.