Niño murió por picadura de alacrán, el hecho ocurrió en la parroquia Monterrey, en La Concordia, provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas.

El animal acabó con  la vida de un niño de siete años. La muerte del menor se reportó a las 20h00 del lunes  en el centro de salud de La Concordia.

Ese mismo día, a las 09h00, el pequeño Víctor Canales Sánchez recibió el ataque del animal mientras se encontraba en su casa.

Este suceso ocurrió en el recinto Las Amazonas, de Monterrey, por lo que inmediatamente su familia lo trasladó hasta un consultorio en el centro poblado de la parroquia.

Según informaron los familiares a la Policía, el menor habría recibido medicina por parte de un médico particular y posteriormente le dieron de alta.

Niño murió por picadura de alacrán al regresar a su casa

La familia pensó que lo peor ya había pasado, por lo que el niño llevaron al niño hasta su vivienda. Sin embargo, los estragos del veneno del animal le causaron una descompensación y convulsiones. Una vez más, la familia trasladó al menor al centro de salud de La Concordia.

La familia llegó hasta el área de Emergencias con el niño y el alacrán. Allí el médico que lo examinó inicialmente determinó que ingresó con signos vitales inestables, y, pese a los esfuerzos, el veneno había sido tan letal que acabó con la vida del pequeño.

La novedad fue reportada a los agentes de Criminalística, que arribaron desde Santo Domingo hasta el centro de salud para examinar el cadáver.

Se conoció extraoficialmente que la familia de Víctor no permitió que el cuerpo sea trasladado al centro forense de la capital Tsáchila para la realización de la autopsia, sino que fue llevado a su  vivienda para velarlo.

El menor cursaba el tercer año de Educación Básica en la unidad educativa Joaquín Gallegos Lara. En su escuela lo recuerdan como un niño inteligente al que le encantaba jugar fútbol.

Hólger Tinoco, médico, señala que las picaduras de alacrán “rara vez ponen en peligro la vida”. Sin embargo, el veneno puede causar complicaciones graves en niños pequeños y adultos mayores. El organismo de las personas que sufren la picadura del arácnido suele generar una reacción a la toxicidad del veneno.

“Los signos y síntomas en estos casos son similares a las picaduras de abejas y pueden incluir urticaria, dificultad para respirar, náuseas y vómitos”, sostuvo. En estos casos se debe buscar atención médica inmediatamente.