En un reciente operativo llevado a cabo por militares en las oficinas del Servicio Nacional de Atención a Personas Privadas de la Libertad (SNAI) en la cárcel Regional de Cotopaxi, se descubrió un túnel de seis metros.

El túnel estaba en uno de los baños del área administrativa del SNAI. Se investiga si querían construir una caleta para armas o un pasadizo para fugarse.

Este túnel clandestino, construido debajo del inodoro, estaba en el área administrativa, junto a los pabellones de máxima seguridad, según los militares.

Junto a este descubrimiento, las Fuerzas Armadas también encontraron una caleta en el baño contiguo, que albergaba fusiles y municiones, aumentando la preocupación sobre la presencia de armamento en el recinto penitenciario.

Las oficinas están intervenidas desde la llegada del Ejército el 14 de enero.

Las autoridades investigan quiénes son los funcionarios asignados a estas áreas, informó el canal Ecuavisa.

En esta cárcel se encontró también un cable de 1.500 metros que los abastecía de internet.

El túnel y más sorpresas en la cárcel de Cotopaxi

Estos hallazgos se suman a una serie de descubrimientos previos, incluyendo la identificación de jacuzzis, lujosas celdas, droga y discotecas clandestinas dentro de la prisión.

Para abordar esta situación, los militares han empleado retroexcavadoras y perros entrenados en la detección de drogas para localizar escondites subterráneos, algunos de los cuales se encontraban a tres metros de profundidad.

Además, se ha intervenido los talleres de rehabilitación utilizados por los líderes de las mafias para fabricar grandes estatuas y esculturas como lobos, tigres y leones.

Esos talleres se suponían debían ser utilizados en el proceso de reinserción de los reclusos. Sin embargo, estos materiales y equipos fueron desviados por las bandas criminales para sus propios fines.

Desde el 14 de enero, se ha llevado a cabo un intenso proceso de decomiso en este centro penitenciario, que ha resultado en la confiscación de 25 armas de fuego, 13.500 municiones, 22 explosivos, 600 celulares, así como antenas de cable, máscaras de gas y chalecos antibalas, entre otros objetos prohibidos.

Además de los artefactos encontrados, también se han identificado sectores dentro de la cárcel que los presos planeaban utilizar para sus intentos de fuga.

“Utilizaron maquinaria para romper una pared y pasar al siguiente pabellón, con la intención de trasladarse más rápido”, informó un oficial militar.