Tres agentes de tránsito de Manta hicieron una acción que sorprendió a muchas personas. Al detectar que una moto se trasladaban tres personas, de las cuales dos no llevaban cascos de seguridad, le pidieron parar la marcha al conductor del vehículo, pero no lo sancionaron.

Los agentes al observar que el motociclista trasladaba a su esposa, quien esta embarazada, y su hijo menor de edad, le dijeron que no pueden trasladarse sin la debida seguridad.

El motociclista explicó que estaba trasladando a la señora al hospital, y ante eso los agentes le pagaron la carrera en un taxi para que la mujer y el niño viajen seguros.