Solo tres de cada diez hogares en Ecuador tienen capacidad para pedir un préstamo o ahorrar para adquirir una casa.

Así lo estima un estudio de la consultora Kantar, que indica que alrededor del 34% de las familias ecuatorianas tiene ingresos de $850 cada mes.

Para aplicar a uno de esos créditos y así adquirir una vivienda, actualmente se necesita que la familia tenga ingresos mínimos de $854 mensuales.

Con ese salario se puede acceder a un departamento de entre $40.000 y $50.000, con hipotecario a 20 años plazo, en algunos sectores del país.

Asimismo, si se busca endeudarse a 15 años, se necesita ganar $945, y para hacerlo a 10 años, los ingresos del hogar deben ser superiores a $1.150 mensuales.

Actualmente, los créditos que se ofrecen en el mercado incluyen el financiamiento de hasta el 75% del valor del inmueble; una tasa de interés del 9,72% y plazos de entre 10 y 20 años.

Si se calculan los salarios de trabajadores formales e informales, el ingreso promedio de un ecuatoriano con algún tipo de empleo llega a $283,3 mensuales.

Así, con las cifras actualizadas al 31 de octubre de 2021, un trabajador medio ecuatoriano no conseguiría juntar para comprar un pequeño departamento ni siquiera ahorrando todos los salarios de su vida.

En el caso solo de las ecuatorianas, cuyo ingreso promedio es de $240,2 mensuales, el tiempo para ahorrar lo suficiente para una casa
propia supera 166 años.

En este contexto, la promesa de ser propietario de una casa es completamente inviable para la gran mayoría de ecuatorianos que sobreviven en la informalidad (63% de la Población Económicamente Activa );