Una diminuta tortuga atrapada en mitad de una carretera de West Palm Beach, en Florida (Estados Unidos), corría peligro de ser atropellada y, con seguridad, así hubiera sido si este hombre no se hubiera cruzado en su camino.

Branden Nicholsen, criador de reptiles, de 25 años, iba por esa carretera en dirección al supermercado el 13 de junio cuando observó una pequeña mancha en el asfalto que llamó su atención.

A pesar de ir a casi 45 mph (70 km/h), Branden se percató de que una pequeñísima tortuga de pantano rayada que estaba varada en la carretera, así detuvo su vehículo para rescatarla.

Por suerte, Branden tiene un gran conocimiento de estos animales y fue capaz de localizar a la tortuga a pesar de ser casi del mismo color que la carretera y de medir la mitad del pulgar de Branden.