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Con flores de múltiples colores, frutas, variadas y bailes y música tradicional andina, renació este domingo en Ecuador el Pawkar Raymi, la fiesta del florecimiento, donde las comunidades campesinas de los Andes festejan la llegada, un año más, de los frutos que les da la pachamama.

En Peguche, una comunidad indígena kichwa del cantón de Otavalo, en la provincia de Imbabura (norte), este no era un Pawkar Raymi cualquiera, y eso se notaba a primera hora en sus calles.

Desde primera hora los vecinos se habían vestido de gala con su indumentaria tradicional para uno de sus días más importantes dentro del calendario agrícola andino.

No solo volvían a celebrar el Pawkar Raymi después de dos años obligados a cancelarlo por la pandemia de la covid-19, sino que además recibían el reconocimiento de fiesta de interés nacional y de patrimonio cultural inmaterial de Ecuador.

Para ello llegó hasta esta comunidad, a 54 kilómetros al norte de Quito, la ministra de Cultura y Patrimonio, María Elena Machuca, quien fue designada como la “achik mama” (madrina) del Pawkar Raymi 2022.

“Este reconocimiento llega por la importancia que tiene el Pawkar Raymi para Peguche, para la provincia y para el país. Ecuador es rico por nuestra diversidad cultural, donde cada fiesta nos conecta de manera directa al lugar de donde venimos, a nuestra matriz”, señaló Machuca.

Conseguido este hito, entre las autoridades y vecinos de Peguche ya se planteaba tímidamente pero con ambición la posibilidad de dar quizás el siguiente paso y tentar a un reconocimiento internacional para darle aún más escaparate turístico a esta festividad.

UN AÑO PRÓSPERO

Las abundantes lluvias este año caídas en los Andes ecuatorianos avecinan unas buenas cosechas en los próximos meses, como mostraban las cestas rebosantes de frutas y otros productos agrícolas que portaban las mujeres de las distintas delegaciones que recorrieron la comunidad arriba y abajo.

Ese previsible buen año en el campo fue motivo para que los vecinos de Peguche celebrasen este Pawkar Raymi aún con más jolgorio, tanto que ni un fugaz aguacero llegó a interrumpir la música.

“¡Juyayay Pawkar Raymi! (¡Qué viva la fiesta del florecimiento!), gritaban los líderes de cada delegación, que lucían sus caras pintadas de blanco mientras les lanzaban pétalos de flores desde los balcones de las casas.

Tampoco cesaron con las gotas de lluvia las bombardas y otros materiales pirotécnicos que marcaban la ruta que iba siguiendo cada comparsa, desde su lugar de origen hasta el estadio de fútbol, el punto neurálgico de toda la fiesta, donde acabó reunida toda la población.

Allí, familias enteras, desde niños hasta ancianos engalanados con sus representativas y coloridas vestimentas, danzaron para dar inicio a un completo calendario de actividades que coincide con el carnaval y en algunas ocasiones se extiende hasta el equinoccio.

DOS SEMANAS DE FIESTA

En este año las celebraciones continuarán hasta el 5 de marzo, y entre las actividades más esperadas está un campeonato de fútbol en el que participan equipos de la región, y cuyo campeón se llevará una réplica de la Copa del Mundo.

Si bien Peguche se ha hecho conocido en los últimos años en Ecuador por sus celebraciones del Pawkar Raymi, son varios los puntos de la serranía andina en los que estas fechas son motivo de alegría ante los primeros frutos y productos agrícolas que garantizan la subsistencia de muchas familias del Ande.

El Pawkar Raymi no es la única gran celebración del calendario agrícola andino, marcado por las distintas etapas de la producción agraria como la siembra y la cosecha, y que tiene en el Inti Raymi como la otra gran fiesta del año, coincidente con el solsticio de junio. EFE