Hoy se celebran 487 años de la fundación de Quito, una fecha en la que se recuerda su historia y se resalta su identidad cultural.

Aunque Quito fue fundada el 28 de agosto de 1534 por Diego de Almagro, fue el 6 de diciembre del mismo año que Sebastián de Benalcázar llevó el acta de fundación a su actual ubicación, detalla el historiador Javier Zambrano.

“Cuando los españoles llegaron al territorio inca conocido como Tahuantinsuyo, los hermanos Atahualpa y Huáscar estaban enfrentados por el poder. Este fue, quizás, el punto de debilidad apropiado que necesitaban los conquistadores, pues si bien Huáscar se rindió ante
Atahualpa, este último fue derrotado en 1533 por el español Francisco Pizarro y bautizado al catolicismo para luego ser asesinado”, explica el historiador.

Según Zambrano, los españoles aprovecharon que el Imperio inca estaba dividido por el enfrentamiento previo y que con su llegada, muchos nativos enfermaron de viruela.

“La conquista de esta zona de los Andes fue motivada por el rumor de que allí se ubicaba el famoso tesoro de Atahualpa. Esto hizo que la corona formara dos expediciones, la de Pedro de Alvarado, desde Guatemala, y la de Sebastián de Benalcázar, procedente del sur. Este último llegó el 6 de diciembre de 1534 y fundó la ciudad de San Francisco de Quito en las faldas del volcán Pichincha”, indica.

Quito, en el idioma ancestral ‘quitu-cara’, significa “pueblo de la mitad del mundo”, por la línea equinoccial.