En entrevista con Gonzalo Ruiz para el espacio Una mirada a Quito el Presidente Daniel Noboa se refirió a la actual crisis que atraviesa el sistema carcelario en el país.

Se trata de la primera entrevista desde que el mandatario asumió el cargo el pasado 23 de noviembre.

Así, el Presidente Daniel Noboa anticipó detalles de su plan para intervenir en el sistema penitenciario, que incluye la construcción de cárceles de máxima seguridad para aislar a los presos más peligrosos.

Ese es uno de los puntos críticos en materia de seguridad que enfrenta el mandatario.

Aclaró que mucho se puede hacer, como traer al país la mejor tecnología para incomunicar a los reos.

Pero primero, hay que evitar que los privados de la libertad tengan enchufes en sus celdas y routers, dijo.

“Empecemos por lo más básico, luego traemos a los americanos, los israelitas y los ingleses, que tienen cada uno los mejores sistemas y tecnologías para esto”. 

Noboa detalló que trabajará con la misma “gente, los mismo diseñadores” que lograron controlar las cárceles de El Salvador. 

Sin embargo, Noboa aclaró que el sistema que planea implementar, es un mecanismo que no fue inventado por el presidente de ese país, Nayib Bukele

“Es cooperación israelí, en el diseño de las cárceles de max y supermax seguridad, como de la segmentación para delitos menores y contravenciones”, indicó.

Aunque desde que se ejecutó en la cárceles de El Salvador ha sido aplaudido y replicado como un ejemplo a seguir.

“Es un sistema, que no es que lo inventó Bukele… venía de México, lo lograron en Tailandia, lo lograron en Singapur… y ahora vendría al Ecuador”, detalló el presidente.

Las barcazas

Y, mientras se ejecuta la construcción de las cárceles, la idea es trasladar a los internos a cárceles barcazas.

“siempre fue una medida complementaria y provisional” para segmentar y aislar a los presos de alta peligrosidad hasta que el Gobierno construya las cárceles de máxima seguridad.

Y el Ejecutivo ya trabaja para conseguir las barcazas.

Según Noboa, ya han identificado tres opciones para traer al país: una está en Australia, otra en Reino Unido y la tercera en Estados Unidos.

El mandatario detalló que una barcaza puede llegar al país “en siete, ocho meses”, dependiendo del lugar en el que se encuentren.