Juleisi González tenía todo listo para traer al mundo a su segundo hijo.  

La mujer, que habita en la urbanización El Paraíso, había arreglado la ropa e incluso había hablado con una persona que tenía un carro, quien la iba a llevar a una casa de salud cuando llegara la hora.

Sin embargo, no contaba con que sus planes se iban a adelantar.

Eran las tres de la mañana del pasado martes, en pleno toque de queda, cuando sintió los dolores que le anunciaron que el parto estaba cerca.

Juleisi llamó a quien le iba a hacer el flete, pero este no le respondió.

“En donde yo me encuentro viviendo, los carros son escasos, y, pese a haber hablado, el señor nunca contestó”, dijo.

Fue un vecino quien la auxilió. De hecho, le ayudó a traer al bebé al mundo mientras se ponían rumbo a un hospital en una camioneta.

“El vecino rompió un poco la bolsa (amniótica, donde se envuelve al feto) para que el niño pueda respirar”, contó la madre, quien añadió que como nadie sabía qué hacer, llamaron a una ambulancia.

“Cuando los paramédicos llegaron, el bebé ya había nacido”, indicó.

Adiel Isaías, el pequeño, fue valorado por los socorristas del Cuerpo de Bomberos de Santo Domingo y trasladado junto con su madre hasta el hospital Gustavo Domínguez.

Ambos ya se encuentran en su casa y fuera de peligro.