Hoy se cumplen 203 años desde que Cuenca declaró su independencia de la corona española. Hito que impulso la libertad del país.

Hoy, Ecuador se viste de gala para conmemorar un hito histórico en su lucha por la independencia: la gesta de Cuenca, que tuvo lugar el 3 de noviembre de 1820.

Esta fecha representa un momento crucial en la historia ecuatoriana, donde los ciudadanos de Cuenca, liderados por los valientes próceres, alzaron su voz y sus armas para liberarse del yugo colonial español y proclamar su autonomía.

Independencia de Cuenca

En el siglo XIX, las colonias americanas bajo dominio español estaban experimentando un creciente descontento debido a la opresión colonial y la búsqueda de autonomía.

Las ideas de la Ilustración y los movimientos independentistas en otras partes de América Latina influyeron en los líderes locales.
En la ‘Atenas del Ecuador’, destacados líderes independentistas como Juan José Flores y Antonio José de Sucre comenzaron a conspirar y organizar el movimiento. Estos líderes compartían la visión de liberar a Cuenca y el Reino de Quito del dominio español.

Historia

El 3 de noviembre de 1820, hubo un levantamiento donde las fuerzas independentistas se alzaron contra el poder colonial. El líder de esta rebelión fue el general Juan José Flores.

Ese día se ejecutó el plan delineado por los patriotas. José María Vázquez de Noboa, alcalde primero de Cuenca, ordenó publicar unas Reales Órdenes acompañadas, como era costumbre, por una escolta militar.

Nueve patriotas, entre los que se encontraba el escribano Zenón de San Martín y quien los lideraba, el capitán Tomás Ordóñez, esperaban en una de las esquinas y durante la lectura de las órdenes, saltaron sobre la escolta y la desarmaron. En la lucha, Tomás Ordóñez fue herido en una pierna con una bayoneta. Una vez, conseguidas las armas, los patriotas se replegaron hacia la plaza de San Sebastián, donde proclamaron la independencia de la Provincia de Cuenca.

El comandante militar realista, Antonio García se atrincheró en la plaza principal junto con la guarnición, las municiones y cañones que disponía. Los patriotas se trasladaron, al barrio del Vecino, para establecer su cuartel general, porque en este lugar estratégico al norte de la ciudad, les permitiría recibir refuerzos desde los pueblos de la Provincia.​

El día 4 de noviembre, continuó el enfrentamiento en la plaza. Desde Chuquipata llegaron refuerzos patriotas, liderados por el párroco Javier Loyola, los realistas ante la falta de apoyo y el aislamiento resolvieron rendirse y entregar las armas Las tropas realistas, leales a España, resistieron, pero finalmente Cuenca logró su independencia.

Este hito histórico no es un evento aislado, ya que se insertó en el contexto de las luchas independentistas en toda América Latina.