Winston Churchill, el gran político inglés que ganó el Premio Nobel de Literatura en 1953 y dirigió Inglaterra con voluntad inquebrantable en los aciagos días de la Segunda Guerra Mundial, dejó muchas lecciones y enseñanzas. Entre sus frases más famosas están: "Nunca, nunca te rindas" y "Un pesimista ve la dificultad en cada oportunidad; un optimista ve una oportunidad en cada dificultad".
Elon Musk, el genio de los tiempos de hoy, aunque para algunos no sea más que un audaz empresario, suele decir que "cuando algo es suficientemente importante, lo haces incluso si las probabilidades no están a tu favor". Pero hay una frase que lo resume todo, la del genio de genios, Albert Einstein: "Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad".
Y esto es lo que el mundo ha visto ahora, en tiempos del Mundial: Argentina, su selección de fútbol, cuando ha estado caída, cuando todos la daban por muerta y nadie creía que era capaz de levantarse de las cenizas, demostró que con voluntad, aquella de la que hablan los famosos, se puede.
No sé quién ganó el Campeonato Mundial de Fútbol. Esta nota la escribo horas antes de que se inicie el partido final, pero lo cierto es que, gane quien gane, Argentina ha dejado una lección para el mundo: no se rindió jamás, coincidiendo precisamente con el inglés Churchill o demostrando que la voluntad es fuerza y guía, como decía Einstein.
Como todos pudimos ver, Argentina no decayó en la lucha, aun en los momentos en que el mundo se le venía abajo, cuando todo estaba para perder y no le quedaba más que resignarse tranquilamente a ser eliminada de la competencia. Y atravesó por esa circunstancia no una, sino tres veces, y en todas ellas parecía imposible una remontada y menos aún una victoria.
Pero lo hizo. ¿Cómo? Los analistas de fútbol ofrecen una y mil razones técnicas para lograrlo, pero parecería, sin embargo, que lo más importante es el deseo inagotable de vencer, esa voluntad que no se compra en ningún lado.
Y esta es, repito, la lección más importante que deja Argentina: seguir adelante pese a todo. Podría decirse que, en ciertas circunstancias, es preferible retirarse, aparentemente rendirse, pero solo debe ser un movimiento táctico para avanzar, quizás por otros flancos, para desconcertar al enemigo. Pero el objetivo es la victoria y nada más.