César Paz, analista de seguridad internacional y exagente del Buró Federal de Investigaciones (FBI), advirtió que el Plan Nacional de Seguridad implementado por el gobierno del Presidente Daniel Noboa presenta serias limitaciones operativas al no fijar un presupuesto específico, plazos concretos ni una autoridad única de coordinación para combatir a las bandas del narcotráfico.
En una entrevista concedida al programa Contacto Directo, el especialista señaló que la estrategia gubernamental establece siete objetivos clave, pero distribuye su ejecución entre cuatro carteras de Estado: Interior, Defensa, Relaciones Exteriores y la Secretaría de Gestión de Riesgos. A juicio de Paz, esta dispersión institucional y la falta de asignación presupuestaria clara merman la credibilidad del programa.
Durante su intervención, Paz indicó que se estima que el plan ecuatoriano maneje un monto de entre 180 y 230 millones de dólares, una cifra distante de los cerca de 13 mil millones de dólares asignados al Plan Colombia, del cual formó parte. "Controlar 22 o 23 bandas u organizaciones narcotraficantes o narcoterroristas con ese tipo de presupuesto lo veo bastante difícil", sostuvo.
Plan Nacional de Seguridad presentado por el Gobierno
Asimismo, calificó como un riesgo depender de la gestión de líneas de crédito o cooperación internacional sin garantías de obtención, dado que países como Estados Unidos podrían priorizar otros intereses geoestratégicos.
Respecto al control de infraestructura crítica, el experto enfatizó que el gobierno debe priorizar las fronteras, puertos y aeropuertos, donde persisten fallas de inspección. Como ejemplo, citó el puerto de Guayaquil, del cual afirmó que moviliza unos 6.000 contenedores refrigerados semanales, pero carece de un plan de seguridad real para exportadores y presenta deficiencias operativas en sus equipos de escaneo.
El analista subrayó que la responsabilidad principal de la seguridad debe recaer plenamente en el Estado y no sobre la empresa privada o la sociedad civil, aunque recomendó sumar la experiencia de personal técnico calificado. Del mismo modo, cuestionó que la inteligencia provista por Estados Unidos no se enfoque directamente en las estructuras del narcotráfico vinculadas a cárteles de México y Colombia.
Desplazar estructuras criminales a territorio ecuatoriano
Paz enfatizó que las operaciones de control militar no tendrán un efecto duradero sin una reforma profunda al sistema judicial y penitenciario, al que comparó con un «torniquete» por la alta rotación de delincuentes que entran y salen debido a la corrupción pública.
Finalmente, alertó que los anunciados bombardeos del presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, contra grupos armados en el sur de ese país podrían desplazar estructuras criminales hacia territorio ecuatoriano, un escenario de riesgo que exige anticipación en los pasos fluviales y terrestres menos vigilados.

