En el túnel del tiempo se avizoran dos luces de esperanza. Me refiero a la solución de la centenaria carencia de agua potable en Bahía de Caráquez y San Vicente. Con legítima alegría, el señor alcalde de Sucre, Dr. Carlos Mendoza, ha emitido dos anuncios importantes en relación con la angustiosa carencia del líquido vital.
En entrevistas concedidas a varios medios, el Dr. Mendoza nos dio a conocer que el Gobierno Nacional dio el aval para la contratación de la obra de conducción de agua desde el río Carrizal, así como para la planta de tratamiento y la mejora de toda su infraestructura. Esta obra contempla un diseño técnico basado en proyecciones demográficas hasta el año 2054, cuyo proceso está a cargo del Ministerio de Infraestructura y Transporte, entidad pública encargada de subir la oferta al Sercop, a fin de iniciar el proceso de contratación de tan importante obra.
El proyecto contempla brindar un servicio que se calcula será de entre 180 y 220 litros diarios por habitante, según las zonas. Esto significa la sustitución de 3.000 metros de tuberías de hierro dúctil por tuberías de polietileno de alta densidad de 24 pulgadas, en el tramo hacia el tanque ubicado en la loma La Atravesada, en conexión con el sistema del río Carrizal y la planta de La Estancilla. La obra también contempla la construcción de un tanque para abastecer las zonas rurales de Tosagua, así como el tanque San Felipe, en San Vicente.
Otra buena noticia que nos compartió el alcalde es que un organismo internacional ha resuelto otorgar el financiamiento para las obras de alcantarillado en los balnearios de San Jacinto, San Alejo y San Clemente, lugares que no han logrado el desarrollo turístico por falta del líquido vital y del respectivo alcantarillado para las aguas servidas y lluvias.
Esperamos que estas obras se ejecuten sin contratiempos, que el Sercop no ponga trabas burocráticas ni dilaciones y que este tipo de obras no se convierta en una oferta más de campaña.
Muchos hemos padecido por la falta de agua, mientras la población crece y el turismo se incrementa.
Es justo reconocer los esfuerzos que ha desplegado la actual administración municipal de Sucre, liderada por el Dr. Carlos Mendoza Rodríguez, quien, en esta constante lucha, adoptó como eslogan: "No dejaré de insistir, de persistir y nunca desistir", hasta lograr la solución definitiva de este eterno problema. Estas obras no deben caer en falsas promesas, como ha ocurrido en el pasado. La población, angustiada por esta carencia, ha tenido que acudir a la perforación de pozos someros y a tanqueros costosos para afrontar esta situación.