Una puerta cerrada no fue impedimento para los criminales que llegaron a la casa de Santa Tomaza Pacheco Zambrano (54) para asesinarla a bala.

La ‘Madrina’, como le decían a Santa quedó sentada en el mueble al interior de casa.

Sus enemigos le descargaron cinco balazos que impactaron en la cabeza, tórax y brazo izquierdo; luego de cometer el ‘trabajo’ abordaron un vehículo de color gris en el que se hicieron ‘humo’.

El reporte policial señala que poco antes del crimen a la casa de Santa había llegado una manicurista para pintarle las uñas. Las dos mujeres conversaban cuando la reunión fue interrumpida por el paso de los sicarios y los balazos causados por armas de fuego como fusil y pistolas 9 milímetros.

El hecho violento ocurrió en la calle 37 del sector El Pantano de la parroquia San Cristóbal de Quevedo.

El estallido de las balas y gritos de los familiares de la fallecida alertaron a los vecinos quienes salieron de sus casas para presenciar el traslado del cuerpo de la fallecida a la morgue de Quevedo.

Sobre la manicurista se dijo que ella logró salvarse debido a que corrió por su vida por una puerta trasera de la vivienda.

La fallecida tenía antecedentes por el delito de tráfico ilícito de drogas y al parecer sería, según el reporte de la Policía, parte de una organización delictiva.

Durante el procedimiento, al interior de la vivienda los policías de la Unidad de Criminalística decomisaron 18 indicios de bala.