En la entrada al cantón Puebloviejo quedó el cuerpo de Wilmer Leonel Villalta Elizondo, de 22 años, tras ser baleado en la cabeza, tórax y abdomen.

El crimen se registró aproximadamente a las 17h00 del jueves. Los criminales le dispararon por más de siete ocasiones con una pistola calibre 9 milímetros.

Según se informó, en días anteriores Wilmer Leonel Villalta Elizondo había sido amenazado y su foto estaba circulando en un pasquín.

Testigos del crimen indicaron que el hecho violento ocurrió al exterior de una llantera, donde Wilmer Leonel estaba conversando con unos amigos.

Jonny Villalta, padre del fallecido, dijo a la Policía que su hijo había salido a comprar unos templadores para la cadena de la moto, y de él no supo más hasta cuando le llamaron a avisar sobre su muerte.

La Policía conoció que las amenazas contra su hijo presuntamente existían desde hace tres meses.

Otra víctima

La historia de Wilmer Leonel es similar a la de Jostin Josué Acosta Oramas, de 23 años, quien según la Policía también estaba amenazado.

Jostin no logró sobrevivir a los disparos que desconocidos le propinaron en la calle 7 de Febrero y Sucre, de Puebloviejo.

A las 15h00 del jueves el estruendo de una ráfaga de balazos correteó a los habitantes de la zona, quienes vieron cuando hombres a bordo de una moto dispararon a Jostin.

Los asesinos usaron una pistola y un fusil 2.23 para acribillarlo; en el sitio del crimen quedaron más de 26 indicios balísticos.

Los disparos que Jostin recibió fueron directos en la cabeza y tórax. Durante el ataque armado, un hombre de 49 años resultó herido, fue víctima colateral.

Jostin no trabajaba y hace varias semanas lo tenían amenazado de muerte, su nombre y fotografía estaba en un pasquín volante que circulaba en Puebloviejo.

Debido a las amenazas, Jostin no salía de su casa; sin embargo, confiado de que nada malo le pasaría, decidió salir al exterior de su vivienda, donde dos desconocidos que llegaron en una moto lo acribillaron.