Una invitación a pensar en un futuro ecosostenible es lo que propone la exposición “Fabular un mundo diferente”, una muestra con huella de carbono neutro inaugurada este lunes, 9 de mayo del 2022, en Quito por la Embajada de España con motivo del Día de Europa.

La muestra, que se podrá visitar durante los próximos tres meses en el Yaku, Parque Museo del Agua de Quito, es el punto de partida del Festival CulturAmazonía, el primer proyecto del Clúster de Institutos Nacionales de Cultura de la Unión Europea en Ecuador (EUNIC), que se celebra esta semana en la ciudad amazónica de Macas.

“Fabular un mundo diferente” tiene la peculiaridad de ser una exposición con huella de carbono cero, donde las piezas artísticas no necesitan viajar de un lugar a otro, sino que puede replicarse con productos biodegradables y reciclados en cada uno de los lugares donde se realice.

Esto hace que la muestra pueda replicarse y estar presente en varios lugares a la vez, pues al mismo tiempo que está en Quito también se exhibe en el Centro Cultural de España en Costa Rica y en pocos días también lo estará en El Salvador.

Y así ocurre en Quito, donde las obras de los 14 artistas españoles (7 hombres y 7 mujeres) y de dos colectivos mixtos que componen esta exposición han producidas localmente por el colectivo artístico ecuatoriano Sierra Plástica.

“Lo que pretende es suscitar distintos escenarios futuribles y posibles, condicionados a la actuación humana. No solo en la parte conceptual hay un componente ambientalista muy fuerte, también en su ejecución, y ese es el espíritu que impregna toda la exposición”, señaló a Efe el primer secretario de la Embajada de España en Ecuador, Pablo Pérez Guerreira.

MATERIALES LOCALES

En el caso de Ecuador, la exposición artística se ha basado en materiales como el papel de caña de azúcar, la madera local, plantas y ramas autóctonas, pinturas ecológicas.

“Es la misma exposición, pero no. Al mismo tiempo son exposiciones diferentes, porque hay algunas de las piezas que cambian bastante, no solo en cuanto los materiales, sino también respecto a la investigación”, remarcó a Efe la curadora de la exposición, Blanca De la Torre.

Es por ejemplo el caso de la pieza de Alán Carrasco, que a través de una infografía analiza en tiempo real la huella de carbono que supone el trayecto en barco de alguna mercancía, desde que sale el día de la inauguración hasta que llega a su destino en España, y que en el caso de Ecuador ha elegido el cacao.

Asimismo, Avelino Sala compara la catástrofe del Prestige (2002), que bañó de petróleo las costas del norte de España, con algún desastre ambiental en el país donde se expone la muestra, y para Quito escogió los vertidos de crudo provocados por diversas roturas de oleoductos en la Amazonía ecuatoriana.

La exposición también incluye piezas como una catarata realizada con botellas de plástico, o unos jabones elaborados con aceites reciclados de forma redonda, que se asemejan a unos planetas que, puestos en agua, se van descomponiendo a medida que se desarrolla la exposición.

RETOS DE LA “CRISIS ECOSOCIAL”

De este modo, la muestra plantea desde diversos prismas algunos retos de la “crisis ecosocial” como son la soberanía alimentaria, la descarbonización, la escasez de agua, el uso de recursos fósiles o los modos de consumo insostenible.

Durante la inauguración, el representante de Sierra Plástica, Juan Luna, manifestó que “ha sido un proceso muy enriquecedor estar en contacto con artistas españoles que han presentado propuestas muy coherentes con la situación actual y el contexto que estamos viviendo”.

Luna se mostró satisfecho de haber logrado plasmar la visión de estos artistas en el contexto local de Ecuador.

Por su parte, la embajadora de España en Ecuador, Elena Madrazo, consideró que el éxito de esta exposición es que “se imagina en España pero se replica de manera local, con instituciones y organizaciones no gubernamentales de gran impacto en la ciudad que al final son las protagonistas de la exposición”.

En la exposición también ha colaborado la Fundación Telefónica, cuyo director ejecutivo, Javier Alvarado, sostuvo que “la tecnología es un catalizador que nos debe permitir reducir nuestra huella ecológica y a la vez seguir conectando especialmente con aquellos más vulnerables”.

A la inauguración también asistió el embajador de la delegación de la Unión Europea (UE) en Ecuador, Charles-Michel Geurts, y el alcalde de Quito, Santiago Guarderas, quienes participaron en una visita guiada a cargo de los artistas del colectivo Sierra Plástica.