En vez de incrementar impuestos con el pretexto de financiar el costo de la pandemia, el Gobierno debería empezar a reducir gastos innecesarios y a mejorar la eficiencia en el sector público.

El país está a las puertas de que el Gobierno presente a la Asamblea Nacional su proyecto de reforma económica, denominado Ley de Creación de Oportunidades Laborales, con el que busca reactivar la economía, lo cual es adecuado para las críticas condiciones que enfrenta el país, pero lo que no puede aceptarse es que contenga impuestos de ningún tipo, focalizados en ninguna clase ni cargados a ninguna actividad económica.

“No se puede aumentar impuestos en una sociedad que sufre por igual la crisis de la pandemia y las malas decisiones”.

La flexibilidad laboral y el aumento de la producción petrolera son dos objetivos correctos, pero no se puede aumentar impuestos en una sociedad que sufre por igual las consecuencias, no solo de la pandemia, sino también de las decisiones equivocadas de gobiernos anteriores.


Más bien, la eliminación de algunos tributos fue una de las promesas de campaña del actual mandatario.
La pandemia tiene un costo de entre 700 y 1.000 millones de dólares, incluyendo los valores que representa la corrupción, que no puede ser cargado a un determinado sector de la población; esos montos deberían financiarse con una optimización del sector público y una posición firme y denodada en contra de los hechos irregulares.

Editorial de El Diario publicado este domingo 12 de septiembre del 2021 en nuestra edición impresa.