Por la libertad, el trabajo y la dignidad del pueblo manabita, ciudadanos de Chone, Manabí y del Ecuador: nuestra tierra de montoneros, de agricultores, de gente que no se arrodilla. Desde aquí, Eloy Alfaro encendió la llama del liberalismo: la idea de que ningún hombre es más que otro, de que la ley es para todos y de que el poder está para servir, no para servirse. Hace poco recordamos los 131 años de esa gesta heroica iniciada el 5 de mayo de 1895 en Chone y consolidada el 5 de junio de 1895 en Guayaquil.
Proclamemos la libertad como un derecho innegociable: libertad para pensar, para expresarnos sin miedo y para emprender sin trabas. El Estado no puede ser el dueño de tu destino.
Proclamemos el trabajo como fuente de progreso. Nuestra riqueza no viene de decretos; viene de la tierra, del comercio y del campo manabita.
Exijamos gobiernos que eliminen los impuestos que asfixian, que abran caminos y que garanticen seguridad. El campesino, el comerciante, el transportista y el joven que quiere abrir su taller merecen respeto y apoyo, no persecución.
Proclamemos la igualdad ante la ley. No más privilegios para unos y multas para otros. No más justicia lenta para el pobre y rápida para el poderoso. La ley se cumple para todos o no sirve para nadie.
Proclamemos la educación y la salud como base de la ciudadanía. Un pueblo libre es un pueblo educado y progresista. No queremos dádivas; queremos escuelas que enseñen a pensar, hospitales que atiendan con dignidad y jóvenes que no tengan que abandonar su tierra para encontrar educación y oportunidades.
Proclamemos la autonomía y la unidad de Manabí. Chone no pide limosnas. Pide obras, pide justicia en la distribución de sus recursos y pide que el Gobierno central respete a los municipios. Manabí es fuerte cuando está unida, cuando el campo y la ciudad caminan juntos.
El liberalismo no es un partido. Es una forma de vivir con honestidad, esfuerzo, sacrificio y respeto al prójimo.
Que el recuerdo de la proclama liberal se traduzca en acción, en vigilancia ciudadana, en obras, en empleo, en paz y en seguridad.
El 5 de mayo de 1895, Chone protagonizó una de las primeras proclamaciones liberales que impulsaron el movimiento revolucionario liderado por Eloy Alfaro. Un mes después, el 5 de junio de 1895, Guayaquil proclamó la Revolución Liberal, hecho que marcó el inicio del triunfo del liberalismo en el Ecuador y abrió una nueva etapa en la historia republicana del país.
¡Viva Chone! ¡Viva Guayaquil! ¡Viva la Revolución Liberal!