Cada vez que Ingrid Arroyo debe ir a trabajar en uno de los restaurantes del Parque del Marisco, prefiere arriesgarse cruzando la vía sin tener que usar el puente peatonal. Este lugar es uno de los cuatro pasos elevados para peatones que quedó afectado a raíz del terremoto del 16 de abril del 2016.
“He visto que sí hay gente que lo usa, pero pasan con miedo”, señaló Arroyo.
Los otros pasos peatonales que quedaron afectados son los del 5 de Junio, frente a almacenes Boyacá, y el del Malecón, frente al parque Central.
Isabel Flores, habitante del barrio Umiña, recordó que el paso peatonal de este sector quedó con daños con el terremoto. Desde entonces no se usa.
Ella cree que ha faltado presión de parte de los dirigentes para que sea rehabilitado.
Sin embargo, cree que como la zona pasó -en gran medida de ser residencial a comercial- a algunos moradores ya les da igual.
Ana Cristina Casares, turista quiteña, usó días atrás la estructura.

Lo hizo sin saber que estaba un poco averiado. Según ella, no se dio cuenta hasta ser consultada y verificar que una de sus bases está cuarteada.  

El Municipio de Manta ya tiene listo un estudio que fue ejecutado por el área de Diseños y Proyectos, y contempla los cuatro pasos peatonales de Manta.
Eliana Zambrano, directora de Obras Públicas, señaló que el estudio se basó en las estructuras y en el reforzamiento.
Expresó que esta administración creó esta nueva área de Estudios, Diseños y Proyectos para que se encargue de proyectos como el de los pasos peatonales.
Zambrano dijo que, principalmente, se ha considerado el reforzamiento estructural y un nuevo rediseño en la parte arquitectónica de cada uno de los puentes peatonales. Los estudios se realizaron a inicios de la administración, pero no se han ejecutado.

A pesar de que el estudio está listo, esta obra no se ha ejecutado por falta de presupuesto.
Aunque no precisó el monto, la funcionaria dijo que el costo aproximado oscilaría en un poco más de 600 mil dólares, entre los cuatro pasos peatonales, pero falta el recurso económico, enfatizó.
“Esperamos que el gobierno asigne recursos y salde deudas pendientes, pero somos conscientes que la pandemia retrasó muchas obras”, acotó.
Zambrano manifestó que los dos pasos peatonales más averiados son el del centro de Manta y el de Playita Mía, que en uno de sus pilares principales tiene una abertura bastante considerable.