El Padre Alberto Benavides espera un milagro para salvar uno de sus ojos. Él se sometió a una cirugía por unas cataratas, pero una infección agresiva le afectó la vista, informó el sacerdote Luis Coronel.

“El estado de salud del Padre Alberto es estable, pero el estado de su ojo es extremadamente delicado. El lunes habrá una junta médica para definir si se le extrae o no”, reveló Coronel.

El popular sacerdote  se sometió a una operación en una clínica privada de Portoviejo el martes a las dos de la tarde. Luego de la intervención fue derivado a su hogar y al día siguiente presentó una inflamación en el ojo operado.

Ese día fue transferido a una clínica de Guayaquil de urgencia, donde fue examinado por un retinólogo (médico cirujano  especializado en oftalmología).

El doctor le hizo un lavado ocular, pero al día siguiente su estado de salud se agravó. Como el médico no quiso seguir con el tratamiento, lo derivó nuevamente a Portoviejo para que lo trate el doctor que lo operó, explicó Coronel.

En ese momento hubo una junta médica donde se determinó que la infección era altamente agresiva y si en tres días no bajaba el virus, debía ser operado por segunda vez para extraerle el ojo. “Aquello se definirá mañana porque existe el riesgo de que la infección se extienda al otro ojo y afecte la visión”, dijo Coronel.

Alberto Benavides se encuentra en Rocafuerte y es atendido por una doctora que lo evalúa cada 30 minutos.

Este domingo circuló un video del padre, donde señala que está mejorando.