La Policía de Ecuador informó este lunes la desarticulación de dos redes de trata de personas y tráfico ilegal de migrantes en la provincia de Carchi, fronteriza con Colombia, en operativos que dejaron 16 detenidos de nacionalidad ecuatoriana y venezolana.

Denominada “Renacer Ecuador Turquesa III”, la operación contó con el despliegue de agentes de la Policía Nacional del Ecuador y de la Unidad Nacional de Investigación Contra la Trata de Personas y Tráfico Ilícito de Migrantes (UNATT), que practicaron 14 allanamientos a inmuebles y detuvieron a 16 personas, de las que nueve eran ecuatorianos y siete venezolanos.

El director nacional de la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia (Dinaf), José Luis Garcés, precisó que las organizaciones operaban en la ciudad fronteriza de Tulcán, en las inmediaciones de la terminal terrestre, donde conseguían captar personas “para realizar el paso clandestino por trochas hasta Colombia”.

Precisó que las bandas captaban especialmente a ciudadanos extranjeros, con una mayor incidencia de haitianos, procedentes originariamente de Brasil, que tras haberse dirigido a Perú y Ecuador, buscaban seguir su camino hacia Colombia para luego dirigirse a Centroamérica y Estados Unidos.

En los operativos se han podido recabar indicios de responsabilidad de los aprehendidos, añadió Garcés.

La Fiscalía ha abierto una investigación previa y lleva a cabo las diligencias investigativas para reunir elementos de convicción.

De acuerdo al boletín de la Policía Nacional, los sospechosos detenidos se beneficiaban económicamente de la actividad ilegal, cuyo modus operandi era captar, promover, facilitar, colaborar y trasladar personas de diferentes nacionalidades desde la frontera sur hasta la provincia de Carchi.

Los detenidos mantenían contactos en la frontera de Ecuador con Perú, donde realizaban las coordinaciones para el traslado de los migrantes hasta Carchi, punto en el que eran recibidos en la terminal de autobuses de Tulcán, capital de la provincia.

La Policía precisó que los arrestados cobraban a los migrantes un valor de entre 160 a 200 dólares para trasladarlos en vehículo hasta Colombia evadiendo los controles migratorios y por caminos de tercer orden.

La travesía también incluía gastos de alimentación, hospedaje en la ciudad de Tulcán, y un chip de una operadora telefónica colombiana.

“Este traslado irregular ponía en riesgo la integridad física de los migrantes, ya que en base a entrevistas se ha podido conocer que los ciudadanos hoy detenidos realizaban perfilamientos para identificar a los migrantes que llevaban altas cantidades de dinero y pertenencias de valor”, con el objetivo de robarles, añade el boletín policial.

En los operativos los efectivos de seguridad ecuatorianos se incautaron de 20 terminales móviles, 1.000 dólares, un ordenador portátil, además pasaportes y documentos de viaje.

Los Gobiernos de Ecuador y Colombia acordaron el pasado 21 de noviembre reabrir oficialmente la frontera terrestre el próximo miércoles 1 de diciembre.

Será la primera vez que la abran desde que se inició la pandemia del coronavirus en marzo de 2020, lo que permitirá el paso tanto de ciudadanos de a pié como a transportistas. EFE