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La comunidad iraní residente en Ecuador se concentró este viernes en Quito para protestar contra los cortes de Internet y la represión del Gobierno de su país frente a las multitudinarias protestas por la muerte de Mahsa Amini, de 22 años, fallecida tras ser detenida por la Policía de la Moral por llevar mal el velo.

El pequeño pero sonoro grupo de iraníes que residen en la capital ecuatoriana se hizo notar frente a unas oficinas de las Naciones Unidas y posteriormente se desplazaron hasta la Embajada de Irán en Ecuador, ubicada en el norte de la ciudad.

Con gritos en farsí, los manifestantes iraníes quemaron un velo y blandieron por las calles de Quito fotografías de Mahsa Amini y pancartas con mensajes como “Irán libre”, “Todos somos Mahsa Amini”, “Recuperamos Irán y lo reconstruiremos” y “Vida libre para las mujeres en Irán”.

También enfatizaron que el pueblo iraní ha sido incomunicado mientras lucha por sus derechos básicos, todo en los mismos días que los líderes del mundo están congregados en la asamblea general de las Naciones Unidas que se celebra en Nueva York.

Otros manifestantes también hicieron explícito su deseo de que Irán deje de ser una república islámica.

Ardavan Jamalifard, uno de los participantes en la movilización, aseguró a Efe que llevan ya tres días sin poder comunicarse con sus familiares en Irán e hizo un llamado a la comunidad internacional para actuar.

“Estamos aquí para llamar a todo el mundo a que nos escuchen y nos ayuden, que hagan algo por la gente de Irán. La gente de Irán está ahora sin ningún armamento, con la mano vacía frente al Gobierno que está totalmente armado y contra la gente”, comentó Jamalifard.

Con ello quieren “que no se repita la misma historia”, la de los episodios de 2019, donde otra ola de protestas contra el régimen islámico de Irán acabó con alrededor de 1.500 muertos en enfrentamientos contra las fuerzas estatales.

“Nosotros estamos en Quito para llevar la voz de todos nuestros hermanos y hermanas que están en Irán y están sufriendo a ese Gobierno. Queremos saber qué está pasando en Irán”, reiteró sobre unas protestas donde la televisión estatal iraní habla ya de al menos 26 muertos.

Las protestas se desencadenaron tras la muerte de Amini, detenida el martes de la pasada semana por la llamada Policía de la moral en Teherán, y fue trasladada a una comisaría para asistir a “una hora de reeducación” por llevar mal el velo.

Murió tres días más tarde en un hospital a donde llegó en coma tras sufrir un ataque al corazón, que las autoridades han atribuido a problemas de salud, algo rechazado por la familia.

Este viernes Estados Unidos autorizó a las empresas tecnológicas a ampliar sus servicios en Irán, en respuesta a los cortes de internet.

“Con esta medida, ayudaremos a que el pueblo iraní no quede aislado en la oscuridad. Es un paso para apoyar significativamente a los iraníes que exigen que se respeten sus derechos fundamentales”, dijo el secretario de Estado, Antony Blinken, en un comunicado.

En una posterior rueda de prensa telefónica, un alto funcionario de la Administración estadounidense detalló que la ampliación de los servicios a la nube permitirá facilitar el acceso a redes VPN, que permiten burlar censuras y bloqueos en internet.

También se eliminan restricciones a los servicios de comunicación entre personas, algo que las compañías tecnológicas habían solicitado a las autoridades estadounidenses. EFE