Las autoridades de Salud deben reconsiderar la decisión de trasladar equipos del Hospital de Especialidades de Portoviejo hacia el hospital de Cayambe, o a cualquier otra institución sanitaria.

Si se trata de bienes que no están en uso, lo mejor debe ser que se creen las condiciones para que presten servicios en las plazas a las que fueron asignados.

No se puede restar equipamiento a una casa de salud para equipar a otra. Ese es un criterio que muestra cuán centralizado está el manejo de lo público en el país, pues los recursos se mueven a voluntad de los funcionarios de los llamados niveles superiores.

“No se puede restar equipamiento a una casa de salud para equipar a otra”.

No es la primera vez que se hace esto. En el 2019, el presidente Lenín Moreno dio un plazo de diez días para que un hospital de Guayaquil estuviera equipado. Entonces, dispusieron el “préstamo” de equipos de otras provincias para cumplir la orden del mandatario.

Distinto sería si se tratara de una ayuda puntual, por una emergencia, por ejemplo. Pero desabastecer a un hospital para cubrir los vacíos de otro no es responsable. Si un equipo se destina a una casa asistencial es porque es parte de un plan y lo procedente es que se lo habilite cuanto antes.

Los bienes públicos deben estar al servicio de los ciudadanos, no a disposición de la burocracia.

Editorial de El Diario publicado este martes 30 de noviembre del 2021 en nuestra edición impresa.