Es alarmante que Estados Unidos retire la visa a jueces ecuatorianos y lo haga hablando de combatir la corrupción y el crimen organizado.

La entrega y el retiro de un visado, es una acción soberana de cada país, pero el contexto del anuncio y los antecedentes, vuelven a poner en la discusión cuál es el nivel de penetración de la delincuencia en la alta estructura del Estado.

El juez tiene el poder de juzgar los actos de los hombres. Tiene la autoridad de otorgarles libertad o quitársela, por eso es fundamental, a más del conocimiento, su integridad; su probidad.

“La probidad del sistema de justicia es clave para la democracia”.

La honestidad es, sin duda, un atributo innegociable para fortalecer la confianza de los ciudadanos en la justicia. Si antes de este anuncio ya estaba resquebrajada esa confianza por la creciente impunidad frente a la corrupción, hoy, es evidente que crece la duda.

La generalización, además, causa un daño más fuerte, por lo que es preciso una investigación soberana en Ecuador, para determinar si es que hay jueces que tienen vínculos con la delincuencia o con enriquecimientos no justificados.

Hay que recordar que en diciembre, EE.UU. retiró la visa a cuatro generales con un anuncio grave: “estamos muy preocupados por la penetración del narcotráfico en Ecuador y en las fuerzas del orden”.
Ecuador está en un nivel de alerta.

Editorial de El Diario publicado este jueves 13 de enero del 2022 en nuestra edición impresa.