Una vez que el presidente de la República, Guillermo Lasso, reafirmó su apoyo a la reapertura del aeropuerto Reales Tamarindos, de Portoviejo, es necesario que se tomen definiciones tanto por parte del Municipio como del Gobierno central.
La reactivación de la pista es una aspiración de varios sectores ciudadanos del cantón, en especial los relacionados con procesos productivos, luego de que hace una década el gobierno de entonces, encabezado por Rafael Correa, decidiera su cierre.
"Sería negativo que el predio siga como está y no se concrete ninguna de las dos opciones que se manejan”.
El aeropuerto es importante para muchos ciudadanos, por el aporte a la logística, el desarrollo regional y la seguridad. Para otros, incluido el alcalde de Portoviejo, el terreno de esa infraestructura debe servir para desarrollar un proyecto urbanístico y mejorar la conectividad de la capital de la provincia.
El siguiente paso, ahora, debe ser el consenso entre el Gobierno y el Municipio, pues una contraposición de intereses puede terminar por nulitar cualquier intención y el perjuicio de una situación así sería para Portoviejo.
Que se establezcan definiciones para que los ciudadanos sepan con certeza qué pasará, cuál será el futuro del aeropuerto. Lo peor que podría pasar es que el predio no sea usado para ninguna de las dos opciones.
Editorial de El Diario publicado este sábado 18 de diciembre del 2021 en nuestra edición impresa.