Es preocupante que habitantes de la Ruta del Choclo, en Portoviejo, hayan decidido construir por cuenta propia obras para protegerse del invierno. Esa reacción es una evidencia de que la respuesta pública no ha logrado ofrecer seguridad ni certezas a la población.

Sin embargo, la prevención de riesgos exige criterios técnicos. Las soluciones impulsadas por la necesidad de la ciudadanía pueden tener buenas intenciones, pero no pueden ser las adecuadas.

Desde el inicio de este proyecto se escucharon cuestionamientos sobre su diseño y ejecución. Si existen dudas fundadas sobre la calidad de los estudios o de la obra, corresponde al Gobierno Provincial revisarlas con transparencia y corregir cualquier error antes de que ocurra una tragedia. Si los estudios son sólidos, también tiene la obligación de explicarlos con claridad y sustento técnico para recuperar la confianza ciudadana.

No corresponde que la comunidad asuma responsabilidades propias del Estado. En este caso, las obras de mitigación ejecutadas sin planificación pueden generar nuevos riesgos y agravar los existentes.

Las instituciones tienen la responsabilidad de dar respuestas a la ciudadanía, y más en asuntos tan delicados como la prevención de riesgos.