El diario inglés The Guardian comenta que debe investigarse hasta el final, sin restricciones ni obstáculos, sin influencias interesadas, el crimen contra la activista y ambientalista Monika Silva Koniuszek, nacida en Polonia y nacionalizada en Ecuador.

Contando con copia de la autopsia, el referido periódico precisa que "murió con un golpe en la cabeza y estrangulación". Resalta que "un día después de su muerte, y antes de que se publicaran los resultados de la autopsia, el ministro del Interior, John Reimberg, dijo que la hipótesis inicial era que se trataba de un suicidio: ‘La evidencia necesaria para llegar a esa conclusión se encontró en la escena’, dijo a los medios locales. Sin embargo, el viernes, un post mortem en Guayaquil encontró que la causa de la muerte fue un golpe en la cabeza y un estrangulamiento".

La abogada Lita Martínez, directora del Centro Ecuatoriano para la Promoción y Acción de la Mujer, concluye: "Basándonos en los informes forenses, estamos seguros de que esta fue una muerte violenta; por lo tanto, la supuesta sugerencia de que fue un suicidio se desmorona". Si había manchas de sangre cerca de la víctima, por el golpe en la cabeza rota, el cordel y las huellas del estrangulamiento en su cuello, ¿cómo se podía haber llegado a la conclusión del suicidio?

La autora británica y activista Beth Pitts, de 47 años, que colaboraba con ella, la describió del siguiente modo: "Monika fue la persona más valiente que he conocido (...) A menudo era una voz sola, denunciando en forma pública y vociferante la corrupción y los crímenes ambientales cuando todos los demás tenían demasiado miedo de hablar".

La Embajada de Polonia en Perú, encargada de los asuntos en Ecuador, advirtió que esperaba "una investigación rápida, exhaustiva, independiente y transparente para aclarar las circunstancias del caso". Los amigos de Monika Silva Koniuszek recordaron que se enfrentó "a acoso judicial y amenazas de muerte explícitas, supuestamente vinculadas a las mismas redes criminales que asesinaron a su compañero activista, el periodista local Robinson del Pezo, en noviembre de 2025".

Existen muchas pistas para aclarar este crimen. No solo los videos del sector donde vivía. ¿Es verdad que se fue la luz eléctrica algún tiempo esa noche y en esa zona? ¿Contra qué autoridades presentó denuncias sobre abusos, atropellos y apropiamientos de tierras, tanto en forma documentada como en declaraciones y videos? ¿Qué autoridades la enjuiciaron y amenazaron por sus actividades y denuncias? ¿Existe copia de la documentación dejada en la Embajada de EE. UU. en Quito?

Ojalá no se repita lo sucedido con las investigaciones del caso Jorge Gabela, cuando los informes del perito argentino Meza se sustrajeron del Ministerio de Justicia.

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