Con la proximidad de las elecciones del domingo 29 de noviembre de 2026, programadas en el calendario electoral por el organismo rector del sufragio, el Consejo Nacional Electoral (CNE), es muy notorio que la gran mayoría de los ecuatorianos nos preguntamos si todavía estamos a tiempo de revisar, de manera prolija y exhaustiva, los expedientes y el historial completo de todos y cada uno de los candidatos que participarán en los próximos comicios.

En estas elecciones se escogerán alcaldes, prefectos, vocales de juntas parroquiales y autoridades del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS), con sus respectivos suplentes. Solo al evaluar sus historiales tendremos la seguridad de que estos centenares de postulantes inscritos nos representarán dignamente.

A la vez, los ciudadanos nos preguntamos si se encuentran plenamente capacitados para asumir estas importantes dignidades, así como los retos y la responsabilidad que estos compromisos conllevan. En tal virtud, es lógico suponer que estos eventuales "salvadores de la patria" deben estar seguros y ser competentes para ejercer dichas funciones.

También nos preguntamos: ¿por qué rodearse de decenas de asesores, causando perjuicios económicos al país, en una nación tan pequeña y empobrecida como la nuestra?

Además, se hace necesario recomendar a los postulantes a las dignidades mencionadas que sean empáticos, honrados, conscientes y reflexivos. En caso de que no reúnan estos requisitos básicos, o no se encuentren plenamente solventes y habilitados, tanto moral como psicológicamente, deberían tener la suficiente valentía y patriotismo para dar un paso al costado, de manera honrosa y digna.

Evaluemos a cada uno de los candidatos inscritos. Si bien el Código de la Democracia y otras normativas permiten la proliferación de movimientos y partidos políticos, esta situación puede afectar la calidad de la representación ciudadana, como ya se ha evidenciado. Quienes resulten elegidos tendrán la responsabilidad de demostrar transparencia en su accionar.

Nuestra norma constitucional expresa que la patria se construye y se fortalece con la participación de la ciudadanía. Por ello, se deben aplicar mecanismos permanentes de transparencia, rendición de cuentas y control social.

Los candidatos inscritos que resulten electos deben proponer proyectos que ameriten ser tratados con urgencia y que beneficien a la gran mayoría de los ecuatorianos. Los debates que se desarrollen nos darán la oportunidad de escuchar sus propuestas y evaluar la capacidad y responsabilidad de los participantes. ¡Verdad!

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