Durante la oposición que hiciéramos ciudadanos "atrasapueblos" por evitar que se destruyera la pista del aeropuerto Reales Tamarindos en Portoviejo - vilmente asesinado por intereses diversos -, sugerimos que se construyera, cerca al edificio donde funcionaban los controles de la aeronavegación, un centro de mando y capacitación docente de pilotos de helicópteros de la Policía Nacional.
Así, se conservaría la muy servible pista para servicio de transporte aéreo civil o militar, se mantendría la vigilancia de la zona aérea para evitar la incursiones de naves extrañas y se capacitaría a los cadetes que aspiraran a ser pilotos de la Policía Nacional.
Las instalaciones cobrarían mayor importancia y realce al convertirse en punto estratégico para la vigilancia territorial, el incremento de servidores policiales y respuesta inmediata a urgencias o emergencias que se presentaran, especialmente en el territorio provincial.
Ya existía dentro del aeropuerto un hangar que albergaba un helicóptero de la fuerza policial, por lo que su presencia efectiva abonaba al petitorio realizado. Incluso, el oficial al mando de esta rama en Manabí estuvo de acuerdo. Sin embargo, los obcecados en destruir el Reales Tamarindos, verdaderos "atrasapueblos", influyeron para que las indicadas aspiraciones sean desechadas.
Como una especie de apurada justificación a la interesada destrucción del icónico puerto aéreo, surgió la oferta municipal de construir, en la cercana parroquia Colón, una base aeropolicial. Desde el inicio la idea fue recibida por la misma Policía con ciertas reticencias, que no impidieron que la municipalidad emprendiera la construcción hasta culminarla. De eso, ya hace dos años.
Pero el Ministerio del Interior se abstiene de recibirla porque la Policía argumenta insuficiencias en la infraestructura, requiriendo obras adicionales para completar servicios y comodidades para el personal que la ocuparía. Mas el tiempo no tiene espera. Lo construido está deteriorándose, incluso parte del cerramiento de cemento se ha caído y la maleza está invadiendo todo.
Y aquí convergen inquietudes, interrogantes y hasta reproches. Si la colectividad, a través de la municipalidad, ha tendido la mano a la fuerza policial destinándole 6.5 ha. para facilitar las actividades inherentes a sus funciones, corresponde a esa institución estrechar esa mano amiga. Más de medio millón de dólares han sido invertidos y probablemente algo más si se efectúan otros trabajos requeridos. Para un municipio sin muchos recursos significa recortar arreglo de calles, recolección de basura, señales de tránsito, arborización, etc. etc. etc. El gobierno pide colaboración ciudadana. Portoviejo respondió. Que el Ejecutivo dignifique su parte.