Durante recientes controles móviles ejecutados en la vía a Tabacundo, el Cuerpo de Vigilancia Aduanera aprehendió 116.800 unidades de cigarrillos sin la documentación reglamentaria. La intervención forma parte de una estrategia nacional para frenar el ingreso de mercancías no reguladas, salvaguardar la economía formal y garantizar condiciones de competencia justa para los comerciantes que operan bajo el marco legal.
La detección del cargamento se produjo en un punto de inspección clave en el acceso norte de la ciudad. Según la entidad aduanera, la circulación de este tipo de productos al margen de las leyes tributarias y sanitarias distorsiona el mercado local y perjudica la recaudación fiscal del Estado. Por ello, las unidades operativas mantienen controles permanentes en las principales rutas de conexidad territorial.
Antecedentes recientes en Quitumbe
Este procedimiento se suma al operativo registrado el pasado 22 de junio de 2026, cuando tareas de inteligencia aduanera permitieron identificar un centro de acopio clandestino en las inmediaciones de la terminal terrestre de Quitumbe, al sur de Quito. En esa acción, efectuada conjuntamente con las Fuerzas Armadas durante el estado de excepción, se aprehendieron 35 pacas de las marcas Silver, Elephan, Modern y Carnival, sumando 350.000 unidades valoradas en más de 87.000 dólares.
Rutas de distribución e impacto económico
Las investigaciones oficiales señalan que la ubicación del centro de almacenamiento en el sur de la capital facilitaba el ingreso de mercancía desde distintas provincias, no descartándose el uso de sistemas de encomiendas para su redistribución hacia otros puntos del país. En el mercado nacional, cada unidad de cigarrillo se comercializa a partir de los 25 centavos, por lo que estas retenciones merman significativamente el financiamiento de las economías ilegales.
Las autoridades recordaron que estas acciones se alinean con intervenciones previas a escala nacional, entre las que destaca la intercepción de un contenedor con más de 10 millones de cigarrillos en el puerto de Guayaquil, consolidando los controles en nodos logísticos clave del Ecuador.

