El Ranking Internacional de Competitividad deja a Ecuador en una posición nefasta al ubicarlo en el puesto 90 entre 140 economías del mundo.

El informe señala que la inseguridad y la burocracia afectan a la economía del país.

Se entiende que la inseguridad es coyuntural y que hay planes para combatirla. Pero el estado abusador que existe, a través de una burocracia enemiga de la empresa privada, puede ser más dañino que la inseguridad y para ello no se conoce un plan concreto.

La riqueza de las naciones es generada por sus ciudadanos, que requieren las condiciones para producir. 

En Ecuador el Estado está diseñado para controlar y cobrar impuestos en lugar de estar orientado a facilitar la producción. De esta manera, entidades como el Servicio de Rentas Internas, los ministerios que exigen permisos de operación a las empresas, el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, los gobiernos locales, se convierten en enemigos de la producción.

Se hace un llamado al poder ejecutivo para que lidere un plan que mejore la competitividad de Ecuador. Un plan que debe tener el apoyo del sector productivo y de los sectores políticos para que no cambie con cada gobierno.

Para decirlo en términos futboleros actuales: hoy Ecuador no puede soñar en ir al "mundial" de los países productivos. Todo lo contrario sucede con Chile, que lidera el ranking latinoamericano desde hace muchos años.