Jueves 24 Abril 2014 | ACTUALIZADO HACE: 3 horas 57 minutos
Crisis en Paraguay

España decidirá sobre Paraguay en función de Unasur y Mercosur

Lunes 02 Julio 2012 | 09:35

El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, pidió "prudencia" ante la destitución del presidente de Paraguay, Fernando Lugo, y dijo que las medidas que podría adoptar el Gobierno español dependerán de las decisiones de sus socios en Mercosur y Unasur.

García-Margallo intervino en un curso de verano de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid y, seguidamente, explicó a los periodistas que España ha seguido desde el primer momento con preocupación los acontecimientos en Paraguay y la falta de garantías procesales en el juicio político seguido contra Lugo.
Además, el Gobierno español está en permanente contacto no sólo con sus socios de la Unión Europea, sino también con instituciones como la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) o Mercosur, indicó el ministro.
Miembros de su departamento ya se entrevistaron con los diplomáticos paraguayos en España y el Ejecutivo sigue "con enorme atención" el asunto.
Sin embargo, añadió el titular de Exteriores, Mercosur decidió no establecer sanciones económicas a Paraguay, por lo que España está siguiendo "el tema con enorme prudencia y, sobre todo, con enorme atención todo lo que hagan los países que son socios de Paraguay en Unasur y Mercosur".
Preguntado por la posibilidad de que España invite a la Cumbre Iberoamericana a Federico Franco, que ha ocupado la presidencia del país sudamericano, García-Margallo señaló que el Gobierno español observará el comportamiento de los socios de Paraguay "para todas las consecuencias políticas, incluida la invitación a la Cumbre".
"Es a sus socios, a sus aliados estrechos, a quienes corresponde ejercer el liderazgo en ese tema", concluyó.
Fernando Lugo fue destituido el pasado 22 de junio por el Senado tras ser acusado de ejercer el poder de forma inadecuada.
Diversos países iberoamericanos, como Argentina, Ecuador, Bolivia, Venezuela, Cuba y Perú, rechazaron la destitución de Lugo al considerarla fruto de un golpe institucional.