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Internacionales
Gobierno alemán en crisis: oposición sugiere elecciones anticipadas

Desacuerdos sobre recortes al presupuesto estatal, sucesor del presidente federal, reforma del sistema de salud y servicio militar obligatorio ponen a Gobierno alemán en crisis. La oposición pide elecciones anticipadas.

Lunes 14 Junio 2010 | 17:07

En las últimas semanas se han multiplicado las discrepancias en el seno de la actual coalición de Gobierno conservador-liberal en Alemania. Los debates entre los partidos gobernantes se concentran en torno al paquete de recortes al presupuesto estatal, la abolición del servicio militar obligatorio (como parte de los recortes), la polémica candidatura de un sucesor para el presidente federal y la propuesta liberal de reforma al sistema de salud.

Adicionalmente, el programa de recortes presupuestarios ha generado protestas de diversos sectores de la sociedad  alemana. Una encuesta del reconocido instituto Emnid reveló este domingo que el 55 por ciento de los ciudadanos no confía en que la coalición de democristianos (CDU) de la canciller Angela Merkel, socialcristianos bávaros (CSU) y liberales (FDP), resista hasta las próximas elecciones de 2013. La oposición ha dado la alerta de crisis de consenso y gobernabilidad.

Renate Künast y Jürgen Trittin, líderes de la fracción parlamentaria del partido Los Verdes exhortaron este lunes a la canciller Angela Merkel a presentar una moción de confianza a la cámara baja del Parlamento alemán (Bundestag). También el líder de la mayor fracción parlamentaria de oposición, el socialdemócrata Frank-Walter Steinmeier, abogó este fin de semana por nuevas elecciones.

En declaraciones a la prensa, Trittin puso en duda que Merkel siga contando con respaldo mayoritario en el Bundestag e instó a la canciller a vincular el voto de confianza con la votación final sobre el paquete de ahorro propuesto por el Gobierno la pasada semana. Sin embargo, la secretaria general de los socialdemócratas (SPD), Andrea Nahles, dijo este lunes que los electores dieron un claro mandato al Gobierno y dejó a Merkel la decisión de pedir o no el voto de confianza.

Coalición llama a la unidad

Tanto la canciller, Angela Merkel (CDU), como el vicecanciller, Guido Westerwelle (FDP), han llamado a sus correligionarios a “bajar el tono” y mostrar una “imagen de fiabilidad”. “Esta coalición tiene una clara mayoría y una clara misión de gobierno”, ha dicho Westerwelle, quién asegura que la coalición “no” está en peligro y “sí” sobrevivirá.

“Los involucrados deben darse cuenta de que las peleas deben cesar”, ha sido el mensaje común de varios ministros presidentes de Estados gobernados por los democristianos. Políticos del CSU y FDP se han disculpado públicamente en programas de televisión por las ofensas que se propinaron mutuamente en las últimas semanas, en torno a temas de disenso como la reforma de salud.

El “trabajo de equipo” logrado para diseñar el programa de recortes, debe ser un “nuevo comienzo” – una suerte de modelo de conducta a seguir para reconquistar a la opinión pública, ha dicho Westerwelle.

A debate: servicio militar, economía e impuestos

Sin embargo, el Frankfurter Allgemeine Zeitung reveló en su edición dominical presuntas intenciones de renuncia del ministro de Defensa, Karl-Theodor zu Guttenberg (CSU), considerado uno de los políticos más populares del país.

Otra desavenencia se produjo en los últimos días entre Angela Merkel (CDU) y su ministro de Economía, Rainer Brüderle (FDP), luego de que la mandataria pusiera en duda públicamente la decisión de Brüderle de no conceder avales a la automotriz Opel. Tras protestas liberales, la  canciller dejó el asunto a los cuatro Estados federados donde radican las plantas de Opel.

También el ministro de Finanzas, Wolgang Schäuble, ha dado de qué hablar con declaraciones al semanario Spiegel sobre las posibilidades de replantear una subida de impuestos a la que sus socios liberales se niegan rotundamente.

Por otra parte, los socialcristianos, liderados por el primer ministro bávaro, Horst Seehofer, siguen en disputa permanente con los liberales a causa de la propuesta de reforma del sistema de salud, que debe discutirse nuevamente el próximo fin de semana. La pelea derivó en insultos mutuos.

Recientemente, el ministro liberal de Salud, Philipp Rössler, llamó “jabalí” a la CSU por oponerse a su ambicioso plan de reforma. Los socialcristianos a su vez tacharon de “grupo de inútiles” a los liberales. Y aunque el secretario general del CSU, Alexander Dobrindt, ha retirado el insulto, aseguró que su partido se opondrá también a la próxima versión del plan de Rössler. Los diarios alemanes coinciden este lunes en que el clima político actual es negativo para los liberales, que han bajado de un 14,6 a un 5 por ciento en la intención de voto de los alemanes.

Merkel decidió en solitario proponer a su correligionario y primer ministro de Baja Sajonia, Christian Wulff. Y aunque el oficialismo cuenta con una cómoda mayoría en la asamblea federal que elige al presidente, si algunos de sus aliados le niegan el voto al candidato de Merkel, ello podría significar el fin de la gestión de la coalición de conservadores y liberales, especulan a inicios de esta semana publicaciones de prestigio como Spiegel o el Frankfurter Allgemeine Zeitung.

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