Un nuevo hecho de inseguridad en Santo Domingo se registró en la avenida Abraham Calazacón. Un delincuente ingresó a un establecimiento dedicado al envío y recepción de remesas y transferencias de dinero y sustrajo USD 8.000 en efectivo. El robo ocurrió cuando el sospechoso intimidó a la persona encargada del local y exigió la entrega del dinero. El hecho ya es investigado por las autoridades.
De acuerdo con la información preliminar, el presunto responsable sería un hombre de aproximadamente 25 años. Medía cerca de 1,70 metros, era de contextura delgada, tez trigueña y vestía un buzo de color verde al momento del atraco. Tras ingresar al establecimiento, amenazó al personal y ordenó que entregaran el dinero que se encontraba en caja.
Según el reporte inicial, el individuo consiguió apoderarse de aproximadamente USD 8.000. Después abandonó el lugar con rumbo aún no determinado. Hasta el cierre de esta edición, las autoridades no habían informado sobre personas detenidas ni sobre la recuperación del dinero sustraído.
Santo Domingo mantiene preocupación por asaltos en locales de transferencias de dinero
El caso ha generado inquietud entre comerciantes y usuarios que frecuentan establecimientos donde se realizan envíos y recepción de remesas.
Las autoridades ejecutaron las diligencias correspondientes para recopilar indicios. Entre ellas constan la revisión de cámaras de seguridad del sector y la recopilación de versiones que permitan identificar al responsable.
La Policía mantiene abiertas las investigaciones para esclarecer el hecho y determinar la ruta de escape utilizada por el sospechoso.
La seguridad en Santo Domingo vuelve al centro del debate
Este nuevo asalto en local de transferencias de dinero se suma a otros delitos contra establecimientos comerciales registrados en la ciudad durante los últimos meses. Los robos en negocios donde circula dinero en efectivo mantienen en alerta a propietarios y trabajadores, quienes solicitan mayor presencia policial y estrategias preventivas.
Expertos en seguridad recomiendan reforzar los protocolos internos en este tipo de establecimientos.
Mientras tanto, la ciudadanía espera resultados de la investigación. El objetivo es identificar al responsable y evitar que hechos similares vuelvan a repetirse en Santo Domingo, una ciudad donde la seguridad continúa siendo una de las principales preocupaciones de comerciantes y habitantes.

