La Unidad Nacional de Investigación Antisecuestros y Extorsión (UNASE) de la Policía Nacional detuvo en la madrugada y mañana de este miércoles a tres personas presuntamente vinculadas al delito de extorsión contra un ciudadano en la provincia de Manabí. El operativo, denominado "Operativo Libertad 718", se ejecutó mediante allanamientos en la localidad de Babahoyo (Los Ríos) y en el Centro de Rehabilitación Social de Bahía de Caráquez, con el objetivo de frenar las amenazas económicas que ponían en riesgo la vida de la víctima y sus familiares.
Amenazas por aplicaciones de mensajería
El caso comenzó a investigarse formalmente luego de que la víctima denunciara que, desde el 10 de junio, empezó a recibir constantes mensajes extorsivos a través de la aplicación de mensajería WhatsApp. En estas comunicaciones, los sospechosos exigían el pago obligatorio de 4.000 dólares en efectivo.
Para asegurar el desembolso del dinero, los presuntos delincuentes utilizaban mecanismos de intimidación agresivos. El denunciante recibió múltiples fotografías y videos de personas armadas, herramientas digitales usadas para infundir temor y garantizar que no se alertara a los ejes de seguridad del Estado.
Detenciones en Babahoyo y Bahía de Caráquez
Ante la gravedad del hecho, agentes especializados activaron labores investigativas y técnicas de análisis de información de manera inmediata. Los procedimientos permitieron ubicar geográficamente a los sospechosos de coordinar los cobros fuera y dentro del sistema penitenciario ecuatoriano.
En el sitio Puertas Negras, ubicado en la ciudad de Babahoyo, provincia de Los Ríos, los uniformados capturaron a Nathaly Madelein Nieto Manzaba, de 20 años, y a Joshua Alfredo Naranjo Burgos, de 19 años. Las investigaciones preliminares señalan que ambos ciudadanos eran presuntamente los encargados de recibir el dinero producto de la extorsión económica.
Coordinación del delito desde la prisión
De forma simultánea, los agentes de la UNASE intervinieron en el Centro de Rehabilitación Social de Bahía de Caráquez, situado en el cantón Sucre. En este recinto penitenciario las autoridades notificaron y aprehendieron a Dennison Michael Solís Alvarado, de 20 años, conocido con el alias de "Burro".
Solís Alvarado, quien ya se encuentra cumpliendo una condena previa en dicho centro, fue identificado por la Policía Nacional como el presunto responsable de enviar los mensajes extorsivos y el material audiovisual con armas de fuego directo al teléfono celular de la víctima en Manabí.
Antecedentes penales e indicios encontrados
El reporte oficial de la institución del orden detalla que alias "Burro" posee un historial delictivo recurrente. El ciudadano registra antecedentes penales por tráfico ilícito de sustancias sujetas a fiscalización, asesinato y extorsión, lo que evidencia su reincidencia en actividades ilícitas de alta peligrosidad.
Durante la ejecución de los allanamientos en las celdas y viviendas, el personal policial incautó un total de cinco teléfonos celulares. Estos dispositivos tecnológicos fueron fijados por los peritos y son considerados indicios relevantes para la investigación, ya que contendrían las trazas de comunicación empleadas en el delito.
Prisión preventiva para los implicados
Luego de los arrestos, los tres implicados fueron trasladados y puestos a órdenes directas de las autoridades judiciales competentes para resolver su situación legal. La Fiscalía General del Estado inició formalmente el proceso penal en su contra.
Tras la respectiva audiencia de calificación de flagrancia, el juez de turno dictó prisión preventiva para los tres procesados. Esta medida cautelar garantiza que los sospechosos permanezcan privados de la libertad mientras continúan vigentes las investigaciones del caso por parte de las unidades correspondientes.
