Un estudio de la Universidad San Francisco de Quito reveló que el 47,42 % del pescado vendido como corvina en mercados de Quito, Cuenca, Ibarra y Ambato corresponde a carne de tiburón, según análisis de ADN publicados en febrero de 2026.
Resultados del estudio sobre el pescado
La investigación se centró en detectar fraude alimentario en Ecuador mediante técnicas de identificación genética. Los investigadores compraron muestras de pescado en mercados urbanos y aplicaron análisis de ADN para confirmar la especie.
Los resultados mostraron que casi una de cada dos muestras no coincidía con la etiqueta comercial. En lugar de corvina u otras especies comunes, los análisis identificaron carne de tiburón.
El estudio determinó la presencia de cuatro especies de tiburón, algunas clasificadas como vulnerables, lo que incrementa la preocupación por su comercialización indebida en Quito.
Diferencias de pescado entre regiones
El análisis también evidenció un patrón geográfico claro. En ciudades de la Sierra, como Quito y Cuenca, la venta de tiburón bajo nombres comerciales comunes fue recurrente.
En contraste, el estudio no detectó carne de tiburón en mercados de ciudades costeras como Guayaquil y Manta. Este dato sugiere una concentración regional del fraude en zonas alejadas de los puertos pesqueros.
Los investigadores señalaron que la distancia entre el origen del producto y el consumidor final podría facilitar la pérdida de trazabilidad en la cadena de comercialización.
Pescado: impacto ambiental y riesgos
La venta de tiburón como corvina tiene consecuencias directas para la conservación marina en Ecuador. Varias especies de tiburón cumplen un rol clave en el equilibrio de los ecosistemas oceánicos.
Además, muchas de estas especies cuentan con protección nacional e internacional, por lo que su comercialización irregular vulnera normas ambientales vigentes.
El estudio advierte que la falta de control contribuye a la sobreexplotación de especies en riesgo, sin que el consumidor tenga información clara sobre lo que adquiere.
Recomendaciones y control en mercados
La investigación recomienda implementar de forma urgente un sistema de trazabilidad de productos del mar, desde el punto de captura hasta la venta final.
También plantea el monitoreo rutinario de mercados mediante herramientas genéticas, para detectar sustituciones de especies de manera periódica.
Finalmente, el estudio propone campañas de educación al consumidor y un refuerzo de la fiscalización estatal para reducir el fraude y proteger especies vulnerables.

