La certificación otorgada por el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC) a las fiestas de San Pedro y San Pablo de Portoviejo es una gran noticia. Este paso, que abre el camino hacia una futura declaratoria como Patrimonio Cultural Inmaterial, representa un reconocimiento al esfuerzo de las comunidades que durante generaciones han mantenido viva una de las manifestaciones culturales más emblemáticas de Manabí.
La riqueza cultural de Manabí se expresa en múltiples formas, desde su gastronomía y música hasta sus costumbres religiosas y populares. Las fiestas de San Pedro y San Pablo forman parte esencial de ese legado. Celebradas por décadas en gran parte de la provincia, estas festividades reflejan la identidad de comunidades que han sabido conservar sus raíces y transmitirlas de generación en generación.
La certificación no es únicamente como un reconocimiento simbólico. Implica también un compromiso para desarrollar planes de salvaguarda, investigación y documentación que permitan mantener vigente esta expresión cultural.
Las tradiciones sobreviven por el compromiso de quienes las practican y las defienden. Por ello, este avance debe convertirse en un incentivo para continuar protegiendo el patrimonio cultural manabita.