El abogado español Enrique J. Vila Torres, que lleva más de 25 años trabajando para sacar a la luz adopciones falsas o ilegales cometidas desde la posguerra, pidió este jueves en Roma que el papa Francisco medie para que se abran los archivos eclesiásticos que aún permanecen en secreto en España.

“Sigo queriendo buscar, sigo pidiendo su ayuda”, dijo este abogado valenciano, en declaraciones a Efe, con motivo de su viaje a Roma para presentar sus últimos libros publicados en Italia “Lettere di un bastardo al Papa” y “Noi che cerchiamo”, en un encuentro organizado por la editorial italiana Castelvecchi, que también le ha editado “Storie rubate” y “Durante la tua assenza”.

Precisamente, “Lettere di un bastardo al Papa” se compone de quince cartas que Vila Torres escribió al papa Francisco, pidiéndole que abriese al público los archivos que le permitirían, a él y a otros miles de “niños robados”, encontrar a su madre biológica.

Vila Torres nació en la Casa Cuna Santa Isabel y fue adoptado por una pareja local, cuestión que descubrió a sus 23 años, cuando empezó su incansable búsqueda de su madre biológica, pero nunca ha conseguido descubrir quién es porque, dice, el Opus Dei mantiene en España esos archivos ocultos.

Vila Torres viajó al Vaticano en enero del 2019 para entregar al papa su libro en una audiencia general y desde entonces espera una respuesta.

“Hay mucha gente en las audiencias generales y es muy difícil que Su Santidad se pare, pero él me vio y se paró. Si realmente no quisiera nada, me habría visto y hubiera seguido”, recuerda.

“Conoce mi problemática, me dijo ‘ya lo tengo, lo he leído'”, añadió.

La falta de respuesta oficial por parte del Vaticano da esperanzas a este abogado, que espera que este acto de este jueves celebrado en una librería muy cerca del Vaticano sirva para que el papa se entere de que no ha cejado sus esfuerzos.

“De momento no tenemos respuesta, creo que no es un ‘no’, es un ‘me lo estoy pensando’. No hemos tenido un no oficial, una respuesta del Vaticano diciendo ‘no podemos hacer nada’ sino silencio de momento”, sostiene.

Vila Torres escribirá más cartas al papa y le pedirá una audiencia privada para explicarle y convencerle de la necesidad de que él y otros 6.000 niños afectados en Casa Cuna Santa Isabel puedan conocer la verdad.

Ellos no buscan “venganzas, ni indemnización, ni condenas, ni penas”, ni tampoco reclaman saber “cuánto dinero se pagó, si se pagó o si hubo presiones”, sino simplemente quieren conocer el nombre de sus madres biológicas.

Desde 1940 y hasta 1950, centenares de niños nacidos en la España de Franco fueron arrebatados de los brazos de sus padres biológicos y entregados a otras familias, en un drama que tenía como objetivo evitar la propagación del pensamiento republicano.

Cuando la motivación política desapareció, esta práctica continuó, a través del engaño y la coacción de madres jóvenes sin recursos, y la acogida de parejas que no podían tener hijos, a cambio de llamativas donaciones.

Vila Torres dedicó su trayectoria profesional a ayudar a que hijos abandonados, adoptados, acogidos, o inscritos como falsos hijos encuentren a sus madres y padres biológicos, y ha resuelto cientos de reencuentros en toda España y a nivel internacional.

Actualmente, está trabajando en unos 60 casos. EFE