El director nacional de Democracia Sí, Gustavo Larrea, considera que el paro en Ecuador evidenció la desconexión del Ejecutivo con amplios sectores sociales del país. A su juicio, la administración de Daniel Noboa no supo establecer mecanismos de diálogo previos a la aplicación de las medidas económicas, lo que derivó en el conflicto más prolongado de los últimos años.
Larrea sostiene que el Gobierno se enfocó en conversar con el sector del transporte, pero ignoró a las comunidades indígenas, campesinas, montuvias y afroecuatorianas, especialmente de la Sierra y la Amazonía. Esa falta de sensibilidad, advierte, generó una crisis innecesaria y profundizó el malestar de los sectores rurales.
El exministro de gobierno también señala que la respuesta estatal ante las movilizaciones fue desproporcionada, priorizando la militarización de territorios en lugar del diálogo. Considera que esa estrategia desgastó la imagen presidencial y deterioró la relación del Ejecutivo con la ciudadanía, que percibe una gestión alejada de las necesidades reales del país.
Según Larrea, el Gobierno de Noboa se encuentra en una etapa de debilitamiento institucional y político. Afirma que la falta de apertura para el diálogo directo con los dirigentes sociales provocó un desgaste temprano de la figura presidencial.
El exministro sostiene que el presidente se negó a liderar personalmente las conversaciones durante el paro, lo que proyectó una imagen distante ante la opinión pública. Explica que el diálogo no debe entenderse como una concesión, sino como una herramienta democrática para lograr acuerdos y pacificar el país.
En su análisis, la crisis actual refleja un error de cálculo político: al intentar imponer decisiones sin consenso, el Gobierno se distanció incluso de los sectores que lo apoyaron en la segunda vuelta electoral. Larrea considera que esa pérdida de confianza es uno de los principales desafíos que enfrenta el Ejecutivo en los próximos meses.
Gustavo Larrea anticipa un panorama complicado para la consulta popular y referéndum del 16 de noviembre. Democracia Sí, movimiento que respaldó a Noboa en la segunda vuelta presidencial, ha decidido votar en contra de todas las preguntas planteadas.
El dirigente argumenta que la pérdida de credibilidad del Gobierno y las medidas económicas impopulares debilitan su posibilidad de obtener apoyo en las urnas. Entre ellas, destaca la eliminación del subsidio al diésel , que afectó directamente a los sectores productivos y populares. A su juicio, el incremento del precio fue aplicado de forma abrupta, generando un impacto que pudo evitarse con una política gradual.
Larrea cuestiona además que el Ejecutivo no cumplió su promesa de no afectar a los más pobres, lo que, según él, ha erosionado la confianza de la población. En este contexto, sostiene que el referéndum no solo medirá el apoyo a las propuestas del Gobierno, sino la aprobación general a su gestión.
Otro de los temas centrales del análisis de Larrea es la propuesta de permitir bases militares extranjeras en territorio ecuatoriano. Considera que esa iniciativa representa un riesgo para la soberanía nacional y que el país no necesita entregar sus instalaciones militares a potencias extranjeras para enfrentar el narcotráfico.
El dirigente recuerda que Ecuador ha mantenido políticas exitosas de control territorial y tecnológico durante décadas, sin requerir presencia militar externa. Plantea que la cooperación internacional debe mantenerse dentro de los límites del respeto a la autonomía nacional y mediante estrategias de inteligencia y tecnología satelital.
Para Larrea, el problema del narcotráfico no se soluciona con intervención extranjera, sino con una acción estatal sostenida y coordinada a nivel interno. Por ello, ratifica su rechazo a las preguntas del referéndum.
El dirigente también cuestiona la intención del Gobierno de eliminar el financiamiento a los partidos políticos y reducir el número de asambleístas. Considera que ambas medidas limitarían la participación ciudadana y concentrarían el poder político en manos de grupos económicos con capacidad de financiar candidaturas.
Larrea advierte que suprimir los fondos estatales dejaría a muchos movimientos sin posibilidad de competir, abriendo espacio a la infiltración de recursos ilícitos. Además, señala que la reducción de asambleístas afectaría la representación territorial de provincias con alta población, como Manabí o Los Ríos, debilitando la voz de las regiones en la Asamblea Nacional.
Por estas razones, Democracia Sí votará en contra de dichas preguntas, al considerar que vulneran principios básicos de la democracia y la equidad política, dijo en entrevista con Manavisión.
Larrea descarta que el país esté en condiciones de convocar a una Asamblea Constituyente. Argumenta que el Gobierno carece del liderazgo y la legitimidad necesarios para conducir un proceso de esa magnitud. Explica que una reforma constitucional requiere acuerdos amplios y un ambiente de estabilidad política que hoy no existe.
El exministro cree que el país necesita reformas puntuales para fortalecer la autonomía de gobiernos locales, prefecturas y universidades, sectores que perdieron independencia tras la centralización del manejo económico. Sostiene que el momento político no es el adecuado para una reconfiguración total del Estado, sino para la construcción de consensos que permitan modernizarlo sin fracturar la institucionalidad.
En el ámbito económico, Larrea advierte sobre el creciente endeudamiento con organismos internacionales. Considera que los préstamos del Fondo Monetario Internacional comprometen el futuro fiscal del país sin resolver los problemas estructurales de ingresos.
Propone como alternativas el cobro de deudas tributarias pendientes. También la recuperación de recursos derivados de la subfacturación en exportaciones e importaciones y la reducción del gasto público desfinanciado. En su análisis, el presupuesto nacional está sobredimensionado y mal planificado, lo que obliga al Estado a recurrir a créditos, retrasar pagos a proveedores y afectar fondos del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social.
El dirigente sostiene que el país debe impulsar su capacidad productiva en lugar de depender del endeudamiento. Plantea que el Estado debe actuar como facilitador del desarrollo en sectores como la agricultura, la industria, la pesca y el turismo, áreas que pueden generar empleo y dinamizar la economía.
https://www.eldiario.ec/ecuador/en-cuanto-se-congelo-el-precio-del-diesel-tras-el-paro-en-imbabura-16102025/

