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Katty Yoncón dejó la televisión para dedicarse a su familia, además lidia con una enfermedad crónica

La ex modelo de televisión, Katty Yoncón, alejada de los sets y con 41 años, cuenta cómo transcurre su vida entre su profesión, su familia y su enfermedad: la fibromialgia.

Sábado 14 Septiembre 2019 | 13:21

Cuando tenía 18 años, Katty llegó a la televisión, lo hizo en el desaparecido programa concurso “A todo dar”, que era conducido en un inicio por el ya fallecido Marco Vinicio Bedoya y Sonia Villar, y transmitido por TC Televisión.

Katty fue una de las cinco primeras modelos que tuvo el programa, con ella se iniciaron también Flor María Palomeque y María Sol Galarza, quienes se mantienen vigentes en el medio.
Ahí, Katty permaneció un poco más de dos años. A la par, empezó a actuar en la serie “Emergencias”, donde estuvo otros dos años. Fue animadora del programa “Todos a Bailar” junto con Paola Farías y Sofía Caiche. También tuvo apariciones en programas como “Mi recinto”, “Ni en vivo ni en directo”, en varias series de Ecuavisa, y además hacía teatro. Todo esto sin abandonar sus estudios de Administración de Empresas.
Finalmente su profesión la alejó de las luces y cámaras, y empezó a trabajar en una empresa. Ahí conoció a quien se convertiría en su esposo y padre de sus dos hijas.
No tiene planes de volver a la televisión, a pesar de que siempre tuvo propuestas.
Katty se convirtió en una mujer “normal”, dedicada a su trabajo en una oficina y a su familia. Además emprendió su negocio como maquilladora profesional. Pero cuando se convirtió en madre llegaron los primeros signos de la enfermedad.
Los principales síntomas de la fibromialgia  son dolor y rigidez en todo el cuerpo, fatiga y cansancio, problemas con el pensamiento, memoria y concentración (conocido como “lagunas”), depresión y ansiedad, dolores de cabeza, incluyendo migrañas, y síndrome del intestino irritable.
Katty atribuyó estos síntomas al embarazo, y cuando nació su hija creyó que el cuidado de la bebé, las malas noches y otras actividades del hogar le generaban esas dolencias. Al año siguiente se embarazó de nuevo, y los síntomas eran más intensos. Así mismo, pensó que el hecho de cuidar de dos niñas de casi la misma edad le generaba agotamiento extremo. Su esposo fue su mayor soporte porque, menciona, siempre le brindó apoyo de todo tipo.
La doctora Belén Zambrano dice que la familia juega un rol muy importante en los pacientes con fibromialgia. “Deben estar conscientes de que para ellos habrá días buenos y otros no tanto, y deben comprenderlos, brindarles apoyo emocional”, recalca.
La palabra fibromialgia, cuyo día mundial se conmemora cada 12 de mayo, significa dolor intenso en los músculos y el tejido fibroso (ligamentos y tendones). Este dolor se asemeja al originado en las articulaciones, pero no es articular.    
Katty mantenía estos síntomas e incluso se le desencadenaron otras enfermedades digestivas, como gastritis o colitis.
En busca de una cura, fue de médico en médico.
Cinco años estuvo así, hasta que empezó un tratamiento con un neurólogo que redujo un poco sus malestares. Seis meses estuvo bien, pero luego reaparecieron los síntomas y durante cinco años más continuó en busca de un diagnóstico.
Fueron diez años de altibajos:  días en los que amanecía bien y otros en los que no se levantaba de la cama.
El diagnóstico de la fibromialgia se realiza mediante la exploración clínica del paciente.
En la actualidad no hay ninguna prueba de imagen o laboratorio que confirme el diagnóstico, aunque los análisis pueden ayudar a descartar otras enfermedades como el lupus, el hipotiroidismo o la artritis reumatoide, cuyos síntomas se asemejan.
A Katty le diagnosticaron la enfermedad hace cinco años, luego de que justamente un médico clínico la sometiera a un análisis.
La enfermedad no tiene cura definitiva. El objetivo del tratamiento es reducir el dolor y tratar los síntomas.
Katty ahora limita sus actividades, cuida su alimentación y trata de controlar sus emociones. Un equipo de médicos, que comprende reumatólo, nutricionista, fisioterapeuta, psicólogo y psiquiatra, trata su enfermedad. “Hay pacientes que no pueden con los síntomas; se deprimen tanto que hasta llegan al suicidio”, cuenta la exmodelo.
Hace más de un año Katty decidió compartir su experiencia a través de las redes sociales, donde muchos de sus seguidores se sintieron identificados. Aproximadamente el  6,3 % de la población mundial padece fibromialgia, siendo más frecuente en las mujeres, con un 75 % a 90 %, según la Asociación Mundial de Fibromialgia.
Decenas de mujeres la contactaron y sintieron que podían “hablar en el mismo idioma”. En Ecuador existen cerca de 800 mil casos de personas que presentan los síntomas, sin que se les haya diagnosticado aún la enfermedad.  
El domingo 8 de septiembre Katty brindó en Guayaquil una conferencia denominada “No me quejo, me expreso”. Ahí estuvieron médicos que tratan las dolencias que desencadena la fibromialgia y público de diferentes provincias. Aproximadamente unas 200 personas asistieron, entre ellas su esposo, su apoyo constante.
Katty asegura que compartir esta experiencia entre sí ayuda a conocer más la enfermedad y a sobrellevarla.
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