Actualizado hace: 36 minutos
Santo Domingo
Curandero detenido con 108 serpientes amarradas como perros

La carne, piel, grasa y la hiel de las serpientes estaban guardadas en frascos, jeringas y canecas.

Jueves 19 Julio 2018 | 12:08

 Aquello usaba Ángel Ponce, conocido como ‘Pimpo’, para tratar a los pacientes que llegaban hasta su “consultorio” en el kilómetro 19 de la vía a San Jacinto del Búa. 

Ayer hasta su centro naturista llegaron policías de Criminalística, miembros de la Unidad de Protección del Medio Ambiente (UPMA), Fiscalía y técnicos del Ministerio del Ambiente (MAE) para hacer un allanamiento.
A las 11h00 los agentes arribaron al inmueble en cuya fachada estaba escrita la frase Centro Naturista Pimpo y dibujada una culebra. 
El fiscal Geovanny Suntaxi, con orden de allanamiento, fue el primero que entró en la vivienda donde habita el adulto mayor y atiende a los enfermos que llegan pidiéndole ayuda.
‘Pimpo’ estaba adormitado en una hamaca, tras él tres pieles de boa (matacaballo) estaban secándose junto a una ventana en la que habían dos serpientes, una de dos metros y una más pequeña amarrada con una piola del cuello.
Un mes de investigaciones. La llegada de los uniformados y los medios de comunicación alertó a los vecinos.
Iván Bastidas, de la UPMA, señaló que las investigaciones duraron un mes e iniciaron en base a denuncias ciudadanas por la presencia de serpientes utilizadas en chamanismo.
Fue necesario que policías de civiles lleguen a hacerse pasar por pacientes para constatar que allí presuntamente se compraba, vendía y consumía serpientes.
En la inspección de ayer, hallaron carne de culebra, aceite y manteca de culebra en jeringas y botellas, decenas de culebras maceradas en aguardiente y pieles de matacaballo secas.
Ángel señaló que esos son los materiales que él usa para salvar vidas. “Con eso es que como, eso es lo que me da vida a mí y salvo la vida de la gente”, declaró.
El hombre tiene 40 años en la actividad. “Yo por esto estuve preso, pero la gente me recomienda. Llevan la carne para las enfermedades”, señaló.
Añadió que tiene culebras muertas en la refrigeradora que son adquiridas por personas enfermas de cáncer que la comen en sopas o estofados.
Asegura que en su oficio de “doctor” no busca estafar.
“A veces (hay días) que no hay nada, como ahora está el tiempo jodido casi no llegan (los clientes), solo para comer saco”, dijo.
Durante cuatro décadas ‘Pimpo’ ha experimentado con su mismo cuerpo las mejoras que le han dado sus brebajes.
Con ellos, dice, puede curar enfermos de cáncer, próstata, diabetes, dolores en los huesos, mordeduras de serpientes, mala circulación espanto y mal de ojo.
Las serpientes se las llegan a vender a su consultorio. “Pago cinco o diez dólares por cada culebra, ahorita solo tengo cinco vivas”, manifestó.
Pablo Posligua, es testigo de los poderes de estos reptiles y del conocimiento de Ángel.
“Un hijo tenía gastritis, anduvo de doctor en doctor hasta cuando él (Pimpo) le dio unas tomas de trago aliñado con hiel de culebra en ayunas. Los médicos no le daban con el mal, estoy seguro que las culebras lo curaron. Pimpo es el médico de la familia”, señaló.
Héctor Albán, vecino, asegura que la gente viene desde lejos a hacerse curar. Le están haciendo un mal al pobre hombre, de eso vive él. No creo que las culebras estén en peligro de extinción porque cada día hay más. Matacaballos y equis hay lo que quiera”.
Detenido. El hombre de 67 años fue detenido y llevado a la Casa Judicial para una audiencia.
Geovanny Suntaxi, fiscal de la Unidad de Delitos Flagrantes, señaló que se realizó el levantamiento de evidencias.
“En las próximas 24 horas se resolverá su situación jurídica por este presunto delito tipificado en el artículo 247 del Código Orgánico Integral Penal (delito contra la fauna y flora silvestre). Una perito hará una experticia taxonómica para determinar si (las especies) están en el libro rojo del Mae. Podría enfrentar una condena de uno a tres años de prisión”, declaró.
José Luis Cedeño, director provincial del MAE, señaló se hallaron macerados con “muchísimas culebras, creemos que hay más de unas cien en un tanque”.
“Se ha decomisado equis y boas, hay ocho vivas que están en la lista roja (peligro de extinción), algunos especímenes están lastimados. Es un proceso penal, no vamos a iniciar procesos administrativos que establecen multas de entre 10 y 200 salarios”. 
“No existe conocimiento científico hasta la fecha que verifique la creencia de que estos animales curan, hay muchos mitos que acaban con la vida silvestre”.
Alejandro Posligua, vecino de ‘Pimpo’, ha visto llegar enfermos que vienen en busca de la hiel de la culebra y que luego de un mes regresan a un seguimiento en el que aseguran que se sienten bien. “No nos afecta su actividad, él las tiene amarradas, vive aquí desde hace tres años”, detalló. 
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