Actualizado hace: 3 horas 18 minutos
Carlos Vera
¡Salud medardo mora!

Viernes 19 Junio 2015 | 04:00

Pocos funcionarios se van de un cargo, ejercido exitosamente, con su patrimonio disminuido. Por eso mi admiración por el señor –no necesito llamarle doctor- Medardo Mora Solórzano creció al conocer su declaración de bienes tras 30 años de rectoría de la Universidad Laica de Manabí. Me recordó a mi padre (38 años en el Bco. Central), carrera que concluyó como Gerente de la sucursal de Bahía en 1963. También era liberal radical como Medardo, como mi madre, grandes cultores del verdadero Eloy Alfaro los 3, no de éste que han querido mimetizar los enverdecidos por el billete. Me interesé en cubrir la tarea legislativa del entonces diputado manabita cuando fue al Congreso de 1979. Mesura, firmeza, versación, sutileza, honestidad marcaron el estilo impactante de Mora Solórzano. Se erigió así por años  como la gran esperanza del candidato manabita  a la Presidencia de la República. Nunca “cuajó”, no por falta de voluntad suya sino por falta de plata; mejor dicho, por la renuencia de Medardo a comprometerse más allá de lo debido con quienes le dieran la plata. 

Medardo Mora se volcó entonces a cumplir con más fervor en sus últimos 15 años frente a la ULEAM lo que hubiera hecho desde Carondelet: dar ejemplo y formar en valores. 
Esa universidad es el mejor monumento a Eloy Alfaro. Han querido emularlo con templetes, destemplados discursos y la rehabilitación del ferrocarril. Trataron también de sepultarlo por minucias ignoradas en las universidades que sí rindieron culto a la tiranía. Un curso de posgrado sin el registro de “algo”; un recurso mal habilitado… etc. Mientras tanto, pagan $16.000 mensuales al capo de “Yachay” o graduarán allí a un estudiante al costo de $1’000.000.
Lacayos buscaron una leguleyada para sacar del Rectorado a Medardo. No preciso explicar los detalles. Quisieron que se vaya sin el aplauso, gratitud y reconocimiento de la comunidad y sólo lo volvieron más grande! 
Hoy se da una nueva expresión de aquello en Manta. El homenaje a este caballero manabita ha logrado unirnos a quienes jamás convergeríamos en  un salón ni un comunicado por otros motivos: otro legado de Medardo Mora a Manabí! Que no sea el último, pues no ha sido el único. 
Fracasan quienes le reprochan tres décadas de rectorado al comprobar que un larguísimo periodo de autoridad no tuerce al incorruptible y sólo envanece al acomplejado. Medardo cumplió su reto. Esperamos más de él; un faro debe estar encendido en la tormenta.
Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
  • ¿Qué te pareció la noticia?
  • Buena
  • Regular
  • Mala